Serie Kurt Wallander, de Henning Mankell – III [Tercera entrega: «La leona blanca»] – Fuensanta Niñirola

Serie Kurt Wallander, de Henning Mankell – III [Tercera entrega: «La leona blanca»] – Fuensanta Niñirola

Serie Kurt Wallander, de Henning Mankell – III [Tercera entrega: La leona blanca]

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La leona blanca

Tercera aventura del inspector Kurt Wallander, tras Asesinos sin rostro y Los perros de Riga, en esta ocasión Wallander solo es protagonista de una parte de la novela. Por la composición, hay momentos en los que el lector se olvida de Suecia y se sumerge en la sabana africana. Tras un prólogo que relata la formación de un grupo de Boers ultra racistas en 1918, Mankell vuelve a Ystad, la población sueca donde Wallander es inspector de policía. Años 90. Pero Wallander no protagoniza la acción desde el primer momento, sino que, por el contrario, es una mujer, una agente inmobiliaria que, después de un desafortunado encuentro, es asesinada de un tiro letal en la frente. Partimos, como es habitual en Mankell, de hechos que el lector va a conocer antes que el protagonista, incluso probablemente el protagonista tardará mucho o in llegará a conocerlos con exactitud. De ese modo, sabiendo el lector de que trata la narración, podrá apreciar el modo de trabajo de Wallander y sus dificultades personales.

Wallander es un divorciado, con un padre algo senil que pinta una y otra vez el mismo paisaje, al que ha de visitar periódicamente, y una hija que vive en la capital y que no parece tener mucha relación con su padre. La soledad de su apartamento hace que su relación sea más cercana a sus compañeros de la comisaría donde trabaja, y donde es considerado como un competente policía, si bien algo diletante.

Las infructuosas pesquisas del equipo policial, Sverberg, Martinson, Nyberg, el jefe Björk,…hacen constatar la oscuridad en la que trabajan muchas veces, sin pistas ni móviles evidentes. Las distintas vías de investigación no les llevan a ninguna parte.

Acabada esta primera parte, Mankell traslada la acción a Sudáfrica. Gobierna el presidente De Klerk, Nelson Mandela ha sido liberado hace poco. Un grupo de destacados bóers ortodoxos, con cargos relevantes en el gobierno, está gestando una conspiración para matar un importante político, para lo cual buscan a un sicario profesional, un hábil tirador, pero ha de ser negro. Y debe ser entrenado en Suecia por un ex miembro del KGB soviético. Van Heerden, del servicio de inteligencia personal del presidente, le advierte de la sospecha sobre un posible complot. Toda esta parte de la novela muestra las relaciones internas del gobierno sudafricano y los manejos de los que preparan el golpe. Los movimientos del sicario, su llegada a Suecia y las relaciones con el agente que le va a entrenar. Y ahí volvemos al asesinato casual de la mujer con el que comienza la narración. Y a partir de ahí, los planes se truncan con la reacción negativa de Mabasha, el sicario. Y esto nos devuelve a Sudáfrica de nuevo, donde ocurrirán hechos conflictivos y peligrosos que llevarán a un cambio de planes por ambas partes, el Presidente y los conspiradores.

Y entonces la novela vuelve a ambientarse en Suecia y aparece de nuevo Wallander, al que creíamos olvidado. La investigación sobre el asesinato de la agente inmobiliaria se había estancado, pero algo hace saltar una chispa que les hace retomar el caso y lanzarse en busca de un africano. La búsqueda se complica, y al final Wallander se ve inmerso en una situación que le descoloca, ya que su familia (padre e hija) se ve implicada y esto aumenta la presión sobre el inspector hasta niveles preocupantes.

En esta última parte se alternan los capítulos en los que el escenario cambia de Norte a Sur. La intriga mantiene al lector atrapado hasta el último momento, y las últimas decisiones de Wallander son radicales.

Como se ha sugerido antes, el modo en que está redactada la novela implica que el lector va a conocer los hechos –aunque no todos, obviamente- antes que los propios protagonistas. El lector apreciará así el modus operandi tanto de los policías como de los sediciosos y los asesinos. La intriga está garantizada y la novela funciona muy bien.

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Fuensanta Niñirola

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Nota

Henning Mankell. La leona blanca. Traducción de Carmen Montes Cano. Tusquets Editores S.A. [Colección Andanzas – Serie Inspector Wallander], Barcelona, 2003. ISBN: 978-84-8383-522-7 .

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