Historia o memoria: José María Hinojosa Lasarte – Sebastián Gámez Millán

Historia o memoria: José María Hinojosa Lasarte – Sebastián Gámez Millán

Overview

Historia o memoria: José María Hinojosa Lasarte

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Florencio Maíllo – José María Hinojosa Lasarte [2025 – Técnica mixta: encáustica y aluminio sobre aluminio, 100 × 100 cm]

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Historia o memoria: José María Hinojosa Lasarte

Antes y después de la semana en la que se ha cumplido el 90 aniversario del trágico e injusto asesinato de Federico García Lorca (Granada, 1898-Víznar-1936) por los falangistas durante la Guerra (in)Civil, se han dedicado artículos, libros, documentales, series, películas… hasta tal punto que uno se pregunta: ¿podemos leer a Lorca todavía de forma crítica o sólo adorar al mito o, aún peor, apropiarnos del relato de la historia? Cuatro días después, el 22 de agosto de 1936, José María Hinojosa (Campillos, 1904-Málaga, 1936), junto con unas cincuenta personas más, entre ellas, su padre, su hermano y Luis Altolaguirre, hermano del poeta y editor, fueron sacados de la cárcel por individuos sin uniformes, y fusilados contra las tapias del cementerio de San Rafael. Fueron acusados de “fascistas”, en esas circunstancias motivo suficiente para encarcelar y fusilar a personas. Como señaló el Catedrático Enrique Baena, “José María Hinojosa, como García Lorca, fue una víctima propiciatoria de la irracionalidad de una contienda tan trágica como absurda”. 

Es significativo que aun siendo el primer introductor en España de una de las corrientes de vanguardia más relevantes, el surrealismo, que caracterizará a la Generación del 27, en Historia y Crítica de la Literatura Española, dirigida por Francisco Rico, concretamente en la Época Contemporánea (1914-1939), coordinada por Víctor García de la Concha, volumen de más de 900 densas páginas, no hay ningún artículo dedicado a José María Hinojosa. Esto le da la razón a la tesis de Trapiello en Las armas y las letras. El drama de los intelectuales en la Guerra Civil (1936-1939): Franco ganó la guerra; la República, el relato moral. Un libro de lectura imprescindible para comprender el pasado y el presente en el que andamos.

¿Quién fue José María Hinojosa Lasarte? Hijo de una familia de terratenientes dedicados a la agricultura y la ganadería, su infancia transcurrió en Campillos y en Alameda. Estudia Derecho. Funda junto con Altolaguirre y Souviron la revista Ambos, crucial para el devenir del 27, donde publica relatos orales oídos. En 1925 publica Poema del campo y viaja a París, donde verá la luz Poesía de perfil (1926), que puede considerarse el primer poemario surrealista de nuestra lengua. En 1927, como suplemento de Litoral, La Rosa de los vientos, muy representativo de las vanguardias. En 1928, los textos en prosa La flor de Californía y Orillas de luz. Y en 1931, La sangre en libertad. Mantuvo una relación sentimental con Ana Freüller. Publicó más de 150 artículos en la prensa y participó intensamente desde la II República en política. 

Unos 22 años después de los asesinatos de Lorca e Hinojosa –y de tantos otros que permanecen “anónimos”–, un compañero de generación de ambos, Luis Cernuda, escribió en Historial de un libro: “Otro poeta malagueño cuya muerte terrible no se ha mencionado entre nosotros”. Su silencio entonces debió ser aún más atronador y revelador que pasados 90 años. Un año más tarde, en La arboleda perdida, las memorias líricas de Alberti, el poeta del Puerto de Santa María lo describe así: “José María Hinojosa, hijo de ricos hacendados malagueños, caído bajo las balas de sus propios campesinos en las confusas horas iniciales de la guerra civil”, testimonio de cómo la ideología eclipsa e impide el reconocimiento de la humanidad de los otros, personas todas.   

Esta es la razón por la que he elegido este retrato de Florencio Maíllo cuyos fragmentos de planchas de aluminio lijado ocultan determinadas partes de la imagen. Como indica el artista, “nunca poseemos una identidad completa. Nuestro conocimiento de los demás también está construido mediante fragmentos, recuerdos, documentos, relatos, presencias y ausencias”. Ya va siendo hora de que recuperemos a figuras como Hinojosa.

Herederos de un pasado sin fin, nuestra labor es conocer rigurosamente la historia –no basta con la memoria, que puede ser tan lábil como manipulada por intereses de dividir y excluir– y procurar estar a la altura de los tiempos que vivimos, algo que no podemos realizar adecuadamente con tantos prejuicios y sesgos ideológicos, doble vara de medir y tan poca imparcialidad… Cedamos para concluir la palabra al poeta:

Hacia la libertad

El ritmo de los mares inunda mis oídos
anidando en mis manos las aves pasajeras,
en mis manos verdosas hechas ramas de olivo
con su nombre y el mío grabado en la corteza.

Un vendaval desgaja las ramas de mi cuerpo
y vienen las mujeres con una piel morada
a quitar la corteza que recubre mis miembros
dejándome la carne bajo el aire y el agua.

Entre los troncos negros de un bosque interminable
está mi cuerpo libre y libre está mi alma
corriendo por mis huesos torrentes de verdades
mientras riego con sangre mis primeras palabras.

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Sebastián Gámez Millán

22 de Agosto de 2026

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