El revés del tapiz – Análisis de la traducción del vocabulario soviético y tradicionalmente ruso en «El fin del Homo sovieticus”, de Svetlana Aleksiévich – Katsiaryna Rudenia

El revés del tapiz – Análisis de la traducción del vocabulario soviético y tradicionalmente ruso en «El fin del Homo sovieticus”, de Svetlana Aleksiévich – Katsiaryna Rudenia

El revés del tapiz – Análisis de la traducción del vocabulario soviético y tradicionalmente ruso en El fin del Homo sovieticus, de Svetlana Aleksiévich

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El revés del tapiz – Análisis de la traducción del vocabulario soviético y tradicionalmente ruso en El fin del Homo sovieticus, de Svetlana Aleksiévich

Svetlana Aleksiévich es una escritora bielorrusa de la novela documental mundialmente conocida gracias a la concesión del Premio Nobel en Literatura en el 2015 por sus obras polifónicas, monumento al coraje y sufrimiento en nuestro tiempo. Ella trabaja con el estilo documental-artístico y es muy conocida por el género literario peculiar que utiliza: genero de voces. Su prosa documental está basada en los relatos de la gente que participó y fue testigo de acontecimientos históricos. En su última obra El fin del “Homo sovieticus” ella entrevista alrededor de 500 personas, las cuales hablan acerca de la Revolución, de los Gulags estalinistas, de la Segunda Guerra Mundial, de la guerra de Afganistán y la caída del Imperio Socialista. Sus obras están compuestas y de múltiples monólogos y representan memoria del pueblo soviético. El fin del “Homo sovieticus” fue traducido por Jorge Ferrer. Es un traductor reconocido de literatura rusa clásica y contemporánea.

Entre otras novelas de la escritora bielorrusa también podemos destacar: U voini ne zhenskoe lizo (1985); Poslednie svideteli (100 ne detskij golosov) (1985); Tsinkovye malchiki (1991); Chernóbylskaya molitva (Jrónica buduschego) (1997); Vremia second-hand (2013) que forman parte del ciclo de cinco novelas de las Voces de la Utopía.

Los temas que Aleksiévich trata en sus obras están basados en hechos reales y reflejan el sufrimiento y la tragedia humana. La escritora recopila la memoria de casi cien años de existencia de la Unión Soviética. Los protagonistas del libro recuerdan su vida, la mayoría de estos relatos son de la gente fracasada, de los que no habían podido acostumbrarse a los cambios, a los que chocó la desintegración del Imperio Soviético. La persona vivía con esperanza de construir un futuro feliz, un mundo ideal, que nunca llegó a realizarse. Se cambiaron los poderes, se derrumbó el continente socialista, pero el pueblo no pudo ver el futuro feliz que le prometieron, sus vidas no se habían mejorado. El hombre soviético continúa viviendo en una utopía imaginaria, añora un mundo que no existe.

La obra consiste de numerosos relatos de historias y experiencias personales, relacionadas con los acontecimientos del país. La escritora no inventa nada, no juzga a nadie, tampoco interviene en el relato. De los testigos solo sabemos sus nombres, profesión y edad. Sin embargo del punto de vista lingüístico la obra de Aleksiévich es muy interesante, porque está hecha en forma de monólogos vivos y espontáneos, muy emocionantes, llenos del habla coloquial, fraseologismos, comparaciones, chistes, palabrotas etc. En el texto predomina el estilo coloquial, se da la impresión que le texto tiene forma de un diálogo entre el lector y el protagonista, el estilo oficial solo está presente en la descripción o mención de hechos históricos.

El vocabulario de los testigos es muy diverso y se nota la dependencia de su posición social. El habla de los personajes con una posición social media o baja, o la gente del pueblo, se caracteriza por el frecuente uso de refranes, frases hechas, comparaciones, chistes, palabrotas. A veces notamos que su relato es poco lógico, que no tiene relación de causa y consecuencia, se interrumpe frecuentemente, están presentes los cambios del tema, se da el caso que el protagonista olvida sobre que empezó a hablar. La gente de posición social alta utiliza muchas metáforas, epítetos, descripciones, fraseologismos. En general, sus relatos están lógicamente organizados y se interrumpen poco. Como ejemplos, ellos utilizan hechos históricos.

La escritora entrevista a cientos de personas, de diferentes profesiones, experiencias de vida y nacionalidades. En el texto, que está escrito en ruso, a parte, podemos encontrar las palabras en bielorruso, ucraniano, armenio, tayiko. El papel de los testigos lo toman militares de diferentes rangos, de capitanes a soldados rasos, moscovitas y emigrantes, gente religiosa y atea, los presos que salieron de la cárcel e incluso los comunistas. En el texto abunda el habla de todos tipos, coloquial, argot, caló.

Aunque la temática general del libro es difícil de afrontar: la disolución de la Unión Soviética que conlleva la desintegración de las esperanzas humanas hacia un futuro mejor, el texto se lee con facilidad, los monólogos son vivos y espontáneos. La persona rasa relata su historia con soltura, en sus relatos predominan los sentimientos y emociones, además la obra no deja indiferente a nadie, hace llorar y sonreír al lector.

Los hechos históricos presentes en la novela abarcan diferentes puntos de vista: un protagonista te niega los hechos, otro los defiende y el tercero los justifica. Diferentes opiniones facilitan al lector una amplia visión de los acontecimientos sucedidos, aunque como se dice en la obra (Aleksievich, 2013: 131): „Víctimas y verdugos son las mismas personas” y no se sabe dónde está la verdad. Se nota una gran diferencia de los puntos de vista entre las generaciones: ellos no se entienden entre sí, tienen diversos valores en la vida, diversos objetivos a seguir.
En la introducción de la novela la escritora nos cuenta como recopilaba testimonios y como se distingue el pueblo soviético de otros pueblos:

Durante años viajé recogiendo testimonios por toda la antigua Unión Soviética, porque a la categoría de Homo sovieticus no sólo pertenecen los rusos, sino también los bielorrusos, los turkmenos, los ucranianos y los kazajos… Ahora vivimos en Estados distintos y hablamos lenguas distintas, pero seguimos siendo inconfundibles. ¡Se nos distingue a la primera! Todos los que venimos del socialismo nos parecemos al resto del mundo tanto como nos diferenciamos de él: tenemos un léxico propio, nuestra propia concepción del bien y del mal, de los héroes y de los mártires (Aleksiévich, 2015a: 9).

Desde la primera página resalta a la vista el vocabulario soviético. La escritora sumerge al lector en el ambiente socialista y le presenta sus palabras más utilizadas. Durante la época soviética y después de la caída de la URSS el idioma ruso asimiló nuevo vocabulario, que aparecía muy rápido. Algunas palabras y expresiones están ya muy conocidas fuera del mundo soviético, otras, sin embargo, siguen siendo desconocidas:

У коммунизма был безумный план – переделать «старого» человека, ветхого Адама. И это получилось… может быть, единственное, что получилось. За семьдесят с лишним лет в лаборатории марксизма-ленинизма вывели отдельный человеческий тип – homo sovieticus. Одни считают, что это трагический персонаж, другие называют его «совком» (Aleksievich, 2013: 4).

El comunismo se propuso la insensatez de transformar al hombre “antiguo”, al viejo Adán. Y lo consiguió. Tal vez fuera su único logro. En setenta y pocos años el laboratorio del marxismo-leninismo creó un singular tipo del hombre: el Homo sovieticus. Algunos consideran que se trata de un personaje trágico; otros lo llaman sencillamente sovok [pobre soviet anticuado] (Aleksievich, 2015a: 9).

Veamos las frases más atentamente: en el texto aparece el término Homo sovieticus introducido por el filósofo, sociólogo y novelista ruso, Aleksandr Zinóviev, por primera vez lo ha utilizado en su obra Homo Sovieticus (1982), que denomina a una persona con costumbres y pensamiento soviético.

La siguiente palabra es sovok, el traductor le da una breve descripción en la misma frase: pobre soviet anticuado. Sovok no lo podremos encontrar en el diccionario de la Real Academia Española. Se puede ofrecer siguiente explicación: término que parece en los años 70, que denomina a una persona soviética que tiene mentalidad e ideales soviéticos, que lleva connotación negativa. La versión propuesta por el traductor se aproxima a su significado en ruso. Sin embargo en la página 219 de la obra encontramos su breve explicación similar a la versión rusa: soviéticos miserables. (Aleksiévich, 2015a: 219)

Мы полны ненависти и предрассудков. Все оттуда, где был Гулаг и страшная война. Коллективизация, раскулачивание, переселение народов… (Aleksiévich, 2013: 4).

Estamos llenos de odio y prejuicios. Los hemos heredado del Gulag y la guerra horrible que libramos. De la colectivización, la eliminación de los kulaks, las deportaciones de pueblos enteros… (Aleksiévich, 2015a: 10).

En presente ejemplo vemos que tales palabras como Gulag, colectivización y kulak no fueron explicados, ni señalados por el traductor. Veamos la definición que nos facilita la Real Academia Española sobre algunas de ellas:

1) Gulag: del ruso gulag, acrón. de Glavnoe upravlenie ispravitel’no-trudovykh lagerei ‘central administrativa de los campos de trabajo correccionales’. 1. m. En la antigua Unión Soviética, campo de concentración. 2. m. En la antigua Unión Soviética, conjunto de centros penitenciarios. 3. m. Sistema basado en un gulag.

2) Colectivización: 1. f. Acción y efecto de colectivizar.

Gulag se ha convertido en una palabra bastante reconocida en el mundo, gracias a las famosas obras de A. Solzhenitsin y V. Shalamov sobre los campos estalinistas.

Como vemos Gulag y colectivización tienen explicación del significado en el diccionario de la Real Academia Española, pero kulaks no. Kulaks está escrito en plural, la forma en singular sería kulak. Para entender quién era el kulak nos dirigimos a la Grande Enciclopedia Rusa: КУЛАКИ́, принятое в рос. и сов. лит-ре название слоя зажиточных крестьян. En español sería: Kulaks, aprobado en Rusia y la literatura contemporánea, es la denominación de una clase social de campesinos que tenían propiedades y podían contratar a trabajadores.

En la segunda obra publicada en España La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Aleksiévich también se utilizan muchas palabras de la época soviética. Mediante una cita aparece la explicación del Kulak:

Kulák: término despectivo del lenguaje político soviético. Inicialmente la palabra aludía a los agricultores que poseían propiedades y contrataban a trabajadores. Después se usó de forma despectiva para referirse a cualquier campesino, un poco más próspero que la media, que se opusiera a las colectivizaciones (Aleksiévich, 2015b: 36).

Sin embargo en el ejemplo de arriba vemos la frase en ruso раскулачивание y en la versión traducida al español: eliminación de los kulaks. Eliminación de los kulaks fue la campaña soviética de represión política contra los campesinos más ricos o kuláks y sus familias, la cual, entre sus arrestos, deportaciones y ejecuciones, terminó afectando muy gravemente a millones de personas en el período 1929-1932. En inglés se conserva la pronunciación rusa deskulakization.

Veamos siguiente ejemplo:

Я была октябрёнком, носила значок с кудрявым мальчиком, пионеркой, комсомолкой (Aleksiévich, 2013: 5).

Yo fui octubrista, llevé la insignia con la cabeza del niño con el cabello revuelto, fui pionera y miembro del Komsomol (Aleksiévich, 2015a: 11).

Aquí no se da la explicación de la palabra, pero en la página 31 aparece su traducción: Juventudes Comunistas (Aleksiévich, 2015a: 31).

Además en la segunda obra publicada en España La guerra no tiene rostro de mujer las traductoras citan las palabras pioneros y komsomol:

La Organización de Pioneros de la Unión Soviética fue un grupo de escultismo que agrupaba a niños y niñas de entre diez y quince años, a los que ofrecía diversas actividades, desde tareas de alfabetización hasta campamentos en las montañas, siempre desde los principios ideológicos del comunismo (Aleksiévich, 2015b: 53).

El Komsomol fue la organización juvenil del Partido Comunista de la Unión Soviética. Fundado en 1918, agrupaba a jóvenes de entre catorce y veintiocho años, sobre los que ejercía una gran influencia, pues introducía a la juventud en el ideario y los valores del partido. Muchos líderes políticos del Partido Comunista empezaron su carrera política en el Komsomol. Dejó de existir en 1991, pocos meses antes de la disolución de la Unión Soviética (Aleksiévich, 2015b: 44).

En la Unión Soviética octubrista era un alumno escolar de la edad entre 7-9 años. Los niños se reunían en grupos para formar parte de Organización de Pioneros a nombre de Lenin. Sin embargo, hay que subrayar que no se da la explicación completa de significado de la insignia con la cabeza del niño con el cabello revuelto: en la insignia está representado Lenin en la infancia. En la realidad soviética esta insignia tenía mucho valor para los octubristas.

Я понял, что герои одного времени редко бывают героями другого времени. Кроме Иванушки-дурачка. […] Наши сказки – про везение, про миг удачи. Про ожидание чудесной помощи, чтоб все в рот само свалилось. Лежа на печи, иметь все. Чтобы печь сама блины пекла, а золотая рыбка все желания исполняла. […] Хочу Царевну Прекрасную! И хочу жить в царстве ином – с молочными реками и кисельными берегами. Мы – мечтатели, конечно. Душа трудится и страдает, а дело мало движется, потому что на него сил уже не хватает. […] Загадочная русская душа… (Aleksiévich, 2013: 11).

He comprendido que los héroes de una época raramente lo son en otra época distinta. Con la excepción de Iván, el Simplón. […] Nuestros cuentos tratan de los golpes de suerte, de los raros instantes en que a alguien le sonríe la fortuna. De personas que esperan que se produzca un milagro y les llene el estómago sin el menor esfuerzo, mientras están tumbados junto a la estufa. De un mundo donde les sean concedidos todos los deseos, donde los blinis se cuezan solos y un pececillo dorado haga realidad todos sus anhelos. ¡Quiero una hermosa princesa para mi solito! Y quiero vivir en otro reino, lleno de ríos de leche con las orillas de mermelada. No cabe duda de que somos unos soñadores. Nuestra alma pena y sufre, pero los negocios no marchan, porque no nos alcanza la energía para conducirlos. Ay, la misteriosa alma rusa… (Aleksiévich, 2015a: 23).


Veamos la traducción de esta parte de texto. Al principio aparecen protagonistas de los cuentos populares rusos, los cuales, según nuestra opinión, tienen éxito en su traducción al español, se entiende fácilmente que Iván, el Simplón es un tontito. Luego, a la expresión: лежа на печи se da la siguiente traducción: están tumbados junto a la estufa. Sin embargo, haría falta una breve explicación de la estufa que realmente es un horno tradicional ruso y estufa a la vez a la que se puede tumbarse encima. Al final del libro (Aleksiévich, 2015a: 527) encontramos una breve descripción de la estufa: las estufas tradicionales rusas. Pececillo dorado es un pez, protagonista del cuento popular ruso, que mágicamente cumple los deseos.

La palabra blinis la podemos encontrar en el diccionario de la RAE: ruso bliny, pl. de blin.

1. m. Torta fina de harina y otros ingredientes, con lo cual no hace falta su descripción. En la próxima frase, en ruso vemos a una protagonista de los cuentos rusos populares Царевну Прекрасную: la traducción literal del ruso es una bella princesa. En este caso la traducción es equivalente a la realidad española: hermosa princesa. Para no cargar el texto con mucha información explicativa vemos que el traductor ha utilizado una asimilación de los productos de alimentación de las culturas rusa y española en siguiente caso: кисельными – de mermelada. No es traducción literal de la palabra, porque кисель es una bebida hecha de bayas y frutas, pero es una aproximación exitosa.

«Русская кухня… Убогая “хрущобная” кухонька – девять-двенадцать (счастье!) квадратных метров, за тонкой стенкой туалет. […] И перестройка тоже. Вся “шестидесятническая” жизнь – это “кухонная” жизнь» (Aleksiévich, 2013: 11).

Las cocinas rusas… Las míseras cocinas de los edificios de los años sesenta: diez o doce metros cuadrados de cocina (¡felicidad suprema!) separados del lavabo por un finísimo tabique. […] También la perestroika nació en las cocinas. La generación de 1960 es la generación de las cocinas (Aleksiévich, 2015a: 24).

En estos fragmentos aparecen las cocinas típicas de los años sesenta que recibieron su propio nombre: хрущобная; sin embargo, no hay equivalentes en el idioma español. Ya que las realidades no tienen traducción la solución del traductor nos parece excelente, directamente describir la palabra en la frase, para que sea comprensible al lector español: cocinas de los edificios de los años sesenta. Lo mismo podemos observar en la próxima frase: шестидесятническая – la generación de 1960. Veremos en la RAE la definición del término conocido perestroika: 1. f. Cambio político aperturista promovido en la antigua Unión Soviética a fines de la década de 1980.

Спасибо Хрущеву! Это при нем вышли из коммуналок, завели личные кухни, где можно было ругать власть, а главное – не бояться, потому что на кухне все свои. (Aleksiévich, 2013: 11)

¡Gracias a Jruschov! Fue durante su gobierno cuando los soviéticos abandonamos los apartamentos comunales y pudimos por fin tener cocinas propias en las que criticar al poder sin temor, porque a nuestras cocinas sólo accedían los nuestros (Aleksiévich, 2015a: 24).

En siguiente ejemplo aparece una interesante palabra коммуналка que significa un apartamento donde varias familias viven juntas y comparten cocina, baño, pasillo y otras áreas comunes, este fenómeno surge con el nacimiento de la Unión Soviética. En la traducción dada vemos la variante apartamentos comunales que explica bien el significado.

Интеллигенция до безобразия обнищала (Aleksiévich, 2013: 11).

La intelligentsia se empobreció de manera vergonzosa (Aleksiévich, 2015a: 26).

La palabra Интеллигенция – intelligentsia no está en la RAE y no tiene equivalente en español, está en cursiva y no se da su explicación, así que la decisión del traductor fue dejarla como una transcripción a la letra latina, y vendría útil para el lector una cita explicativa o una breve descripción del significado: según el diccionario Ozhegov, las personas de actividades mentales. Sin embargo, a continuación del texto la misma palabra se nos presenta con otra traducción: intelectuales (Aleksiévich, 2015a: 28), que conlleva un significado semántico parecido entre los idiomas.

У кого сегодня фирмы? Виллы на Кипре и в Майами? У бывшей партноменклатуры (Aleksiévich, 2013: 13).

¿Quiénes son hoy los dueños de las empresas y las villas en Chipre o Miami? Pues los antiguos dirigentes de Partido, los miembros de la Nomenclatura (Aleksiévich, 2015a: 31).

Consultaremos su significado en la RAE: nomenklatura o nomenclatura: del ruso nomenklatura, y este del lat. nomenclatura ‘lista de nombres’. 1. f. Conjunto de altos cargos políticos de la antigua Unión Soviética o de sus países aliados y, por ext., de otros sistemas políticos.

En muchas frases, el sentido de las palabras rusas se entiende según el contexto, ya que no hace falta dar descripciones ni explicaciones mediante una cita. En la descripción de comida o algunas fiestas con mesas llenas de platos tradicionales, no surge la necesidad de describir de que están hechos los platos, porque ellos no juegan el papel primordial en la obra. Por ejemplo:

bortsch, pelmeni (Aleksiévich, 2015a: 172) – борщ, пельмени (Aleksiévich, 2013: 132),

блины, вареники, селедка под шубой (Aleksiévich, 2013: 316) – blinis, pastas, arenque con ensalada (Aleksiévich, 2015a: 409): pastas hemos visto su significado arriba, la palabra вареники el traductor la convierte en pastas.

русский салат оливье (Aleksiévich, 2013: 92) – la ensaladilla rusa (Aleksiévich, 2015a: 120) desde hace mucho tiempo existe en España, así que esta variante es la más apropiada.

пирожки (Aleksiévich, 2013: 409) – los bollos rusos (Aleksiévich, 2015a: 527).

Una gran parte de las palabras soviéticas también se conservan mediante la transcripción: Мы были аппаратчики (Aleksiévich, 2013: 58) – Éramos funcionarios del Partido, apparatchiks (la letra s señala a la forma plural de la palabra) (Aleksiévich, 2015a: 74). En la versión española, se da una breve explicación en la misma frase: Eramos funcionarios del Partido. En el texto también hay una versión más: apparatchiki (Aleksiévich, 2015a: 85) sin la letra s al final, aunque sigue siendo la forma en plural.

Muy a menudo la palabra que tiene forma apocopada en ruso, al español se reduce mediante forma completa, que conlleva un cambio de posición de las palabras: Госдума (Aleksiévich, 2013: 66). En español se traduce la forma completa: Государственная Дума, la primera palabra se traduce como estatal, pero la segunda se queda tal cual como en ruso y significa el parlamento, pero escrita mediante la transcripción: la Duma estatal (Aleksiévich, 2015a: 84)

Muchas veces en los textos originales se utilizan las palabras muy tradicionales, pertenecientes a cierta cultura, entonces los traductores prefieren generalizar la palabra o buscar alternativas en el idioma meta. Por ejemplo:

тюбетейки (Aleksiévich, 2013: 409) (la versión original: un tipo de gorro) – gorras (Aleksiévich, 2015a: 526);

гастарбайтеры (Aleksiévich, 2013: 400) – inmigrantes (Aleksiévich, 2015a: 515), su traducción literal sería inmigrantes laborales o ilegales que trabajan, en general, en la obra, tiene connotación negativa. Después de la traducción literal de la palabra al español vemos que se pierde su matiz despectivo;

бывший «яблочник» (Aleksiévich, 2013: 449) (el partido político en Rusia) – fui demócrata (Aleksiévich, 2015a: 582), está muy bien traducido, el partido político es demócrata;

челноки (Aleksiévich, 2013: 25) – vendedores (Aleksiévich, 2015a: 31).

Constantemente en la obra se utilizan frases y palabras que conllevan doble significado o una connotación. Para captarlos, los traductores deben estar muy atentos durante la lectura. El color rojo era el color representativo de la URSS:

С красным галстуком я не расставалась (Aleksiévich, 2013: 97). Yo no me separaba nunca de la pañoleta roja que llevaba anudada al cuello (Aleksiévich, 2015a: 127), significa la pertenencia a la organización Pionera, donde los participantes llevaban obligatoriamente un pañuelo rojo.

Además aparecen símbolos, que se reconocen en todo el mundo, como:

серп и молот (Aleksiévich, 2013: 16) – la hoz y el martillo (Aleksiévich, 2015a: 20).

Везде нас окружают пятиконечные звезды (Aleksiévich, 2013: 141) – Estamos rodeados de estrellas de cinco puntas (Aleksiévich, 2015a: 185). Las estrellas con cinco puntas, que representan el poder soviético, tampoco necesitan ser explicadas durante la traducción.

Algunos símbolos no son tan claros y necesitas ser explicados mediante una cita o una descripción contextual: И вот этот танец маленьких лебедей… (Aleksiévich, 2013: 113) – la música de “El lago de los cisnes” en todas las radios (Aleksiévich, 2015a: 148). En la versión española a la frase se añade el nombre del ballet “El lago de los cisnes”, que se convirtió para el pueblo soviético en el símbolo no oficial de la caída de la Unión Soviética. De la primera vista no es fácil captar la indirecta, pero a continuación de la lectura veremos más ejemplos con siguiente contexto: По всем каналам – балет «Лебединое озеро» (Aleksiévich, 2013: 36) – Encendí el televisor. Todos los canales estaban emitiendo una representación de El lago de los cisnes (Aleksiévich, 2015a: 95), en nuestra opinión, falta una breve explicación del significado del símbolo del ballet.

Acontecimientos memorables y fiestas importantes tambén se pueden considerarse como símbolos de la cultura soviética:

Для меня седьмое ноября – праздник (Aleksiévich, 2013: 284) – el 7 de noviembre (Aleksiévich, 2015a: 366) (faltaría explicar que es el día de la Revolución rusa que tuvo lugar en octubre, pero la fecha es distinta debido al cambio del estilo del calendario.);

октябрьская демонстрация (Aleksiévich, 2013: 186) – la manifestación que festejaba la Revolución de Octubre (Aleksiévich, 2015a: 95) (en este caso se añade una descripción explicativa en la misma frase);

Девятое мая (Aleksiévich, 2013: 354) – el 9 de mayo (Aleksiévich, 2015a: 456).

Aunque para el mundo postsoviético estas fechas son muy importantes y no necesitan explicación, no estaría mal, añadir una breve descripción, por ejemplo: el 7 de noviembre, día de la Revolución rusa; el 9 de mayo, día de la Victoria sobre el fascismo.

En la obra están presentes muchos chistes, no hay que olvidar que los chistes siempre acompañan la vida de los eslavos:

Травили анекдоты… Анекдоты процветали! Коммунист – это тот, кто Маркса читал, а антикоммунист – это тот, кто его понял (Aleksiévich, 2013: 11).

Nos contábamos chistes… ¡Era la apoteosis del humor! “Comunista es aquel que ha leído a Marx; anticomunista es aquel que lo ha comprendido” (Aleksiévich, 2015a: 24).

La mayoría de las bromas se entienden perfectamente sin ninguna explicación necesaria. Algunos de ellos están acompañados con el previo contexto, con lo cual se entiende la gracia. Aunque hay que subrayar que la mayoría de los chistes tienen más que nada un sentido dramático e histórico. Estas bromas no producen risa, sino ironía o sarcasmo sobre la situación dada según el contexto. Traduciendo al español, las bromas trasmiten más que nada la ironía y el drama de la situación del país en aquel entonces:

Почему исчезли ондатровые шапки?» – «Потому что номенклатура размножается быстрее, чем ондатра (Aleksiévich, 2013: 64).

¿Por qué han desaparecido los gorros de piel de nutria? Pues porque las nutrias se reproducen con más lentitud que la Nomenklatura (Aleksiévich, 2015a: 172).

Тридцать седьмой год… Два старых большевика в камере. Один говорит: «Нет, не доживём мы до коммунизма, но наши дети…». Второй: «Бедные наши дети!» (Aleksiévich, 2013: 80).

Corre el año 1937… Dos viejos bolsheviques coinciden en una celda. Dice uno: “Parece que tú y yo ya no viviremos para ver el comunismo, pero nuestros hijos en cambio…”. El otro lo interrumpe: “¡Pobres de nuestros hijos!” (Aleksiévich, 2015a: 228).

Según la investigación realizada, podemos deducir que la traducción al castellano de la obra de Svetlana Aleksiévich El fin del “Homo sovieticus” haya sido bastante exitosa. Aunque podemos subrayar que no hay una decisión universal en la traducción de obras literarias llenas de vocabulario específico y tradicional. En los ejemplos dados arriba se ve que numerosas palabras pertenecientes a la época soviética no se traducen, sino se escriben en castellano mediante una transcripción. Sin embargo muchas de estas palabras están presentes en el diccionario de Real Academia Española, con lo cual ya no necesitan su traducción, ni explicación. Además nos damos cuenta que en cada libro la traducción varía, con lo cual podemos deducir que cada traductor toma la mejor decisión para su traducción.

Algunas palabras pertenecientes a cierta cultura no tienen ni cita, ni descripción explicativa, como por ejemplo los platos típicos, porque según nuestra opinión no son necesarios para la comprensión del argumento del texto. Otras palabras se entienden mediante el contexto previo que aparece en el texto.

Los chistes tienen un sentido claro tanto en ruso, como en el castellano, y muchas veces, vienen acompañados con el amplio contexto descriptivo en la obra. Sin embargo, en la traducción algunas palabras pierden su matiz despectivo.

En la versión castellana del texto, apenas se destacan notas a pie de página con la información complementaria que facilitaría la lectura y la comprensión del texto para lector hispanohablante. No obstante, en nuestra opinión la traducción ha sido exitosa y bien representada para el lector español. El traductor ha podido sumergirse en el ambiente soviético y mostrarlo muy claramente en español.

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Katsiaryna Rudenia

Universidad de Málaga

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Bibliografía

Aleksiévich, Svetlana (2013) Время секонд-хэнд (Vremia second-hand), Moscú, Vremia.
—– (2015a) El fin del “Homo sovieticus”, Barcelona, Acantilado.
—– (2015b) La guerra no tiene rostro de mujer, Barcelona, Debate.
—– (2015c) Voces de Chernóbil. Crónica del futuro, Barcelona, Debolsillo.
—– (2016a) Los últimos testigos (Los niños de la Segunda Guerra Mundial), Barcelona, Debate.
—– (2016b) Los muchachos de zinc (Voces soviéticas de la guerra de Afganistán), Barcelona, Debate.
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Categories: Crítica Literaria

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