En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – LVIII – Mario Carrasco

En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – LVIII – Mario Carrasco

El sueño de la Primavera – Primera antología breve de poesía – LVIII

 

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Vaho

Voy en el bus,
a ti,
y no veo el mar.
El sol está escondiéndose
y, mientras lo hace,
tiñe las pocas nubes de naranja.

Nuestro último adiós está cerca.
Un mal sabor de boca reside en mí
y no creo que pueda besarte una última vez.
Ni siquiera en la distancia.
Ni siquiera en mi imaginación.

Me hago suspiro, me quiero zafar del tedio,
pero choco, una y otra vez, con el cristal.
Aprovecho para intentar dibujar sobre él
los ojos que voy a tener que recordar.
Mis pies volverán a casa
y arrastrarán la distancia que,
de nuevo,
se sitúa entre los dos.
Pero los ojos son solo ojos.
Lo que busco es tu mirada.
La misma que dejará de clavarse en mis pupilas,
mañana,
cuando el sol nos dé en la cara.

 

*

Raíces de supervivencia

Después de doler,
me he quedado quieto
para dejar de existir en un todo
que, cada vez más, siento ajeno.

Escogí un terreno alejado,
plantando, bajo mis pies,
semillas moradas
de esperanza,
de esperarme,
de encontrarme de nuevo a mí.

Florecieron crisantemos
sobre la piel no material que dejé atrás.

 

*

Sigues haciendo ruido

Después de todo este tiempo aullando,
han venido a responderme
los lobos de otra manada
para mandar, bien lejos, a la soledad.

Aun estando en compañía,
me cuelgo de la Luna
como cada noche
en la que me perdía.

En la que te perdía.

Resuena en el bosque
el eco de un árbol huérfano
que se deshace
de sus hojas derrotadas.

Aún llueve.
A mis indomables patas,
las somete al yugo
tu última orden de desahucio.

Te llevaste los hijos que no tuvimos,
te quedaste con la casa en la que nunca habitamos,
empeñaste el coche con el que jamás intentamos huir.
Pero a mí, me dejaste con un silencio gritado
a la luz de una vela que se consume.

Que me consume.

Que poco a poco me apaga.

Sé que hay abismos que rozan la eternidad;
así que, mientras caigo por tu vacío,
¿qué tal si te verso una última vez?
¿Qué tal si a este volar con cadenas
le doy un canto de despedida?

Sé del sabor del suelo
(ya me han arrojado más veces a este pozo).
Así que dime,
¿crees que, al besarlo, me corresponderá
aliñar el asfalto con mi sangre?

 

***

Mario Carrasco

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Categories: En época de rosas

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