En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – XVI – Heliodoro Fuente Moral

En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – XVI – Heliodoro Fuente Moral

En época de rosas

El sueño de la Primavera – Primera antología breve de poesía – XVI

 

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Claude Monet – Le Jardin de l’artiste à Giverny [1900 – Musée d’Orsay, Paris]

***

 

Tal vez la primavera nos sorprenda

 

Tal vez la primavera nos sorprenda

pensando oscuramente en futuros inciertos,

o quizá con las manos manchadas de hastío,

que hoy los días regalan.

 

Tal vez la primavera nos sorprenda

en invierno de un mundo nublado y sombrío,

o quizá con los ojos sin brillo y hundidos

al rigor del fracaso que arrasa.

 

¡A saber qué secretos rigores hostiles

ha de vencer la flor en porfía por serlo!

 

¿Qué misterio el albor de primavera nueva

nos oculta a nosotros con celo?

¿qué secretos reclamos se alzan

y empujan con fuerza nuestra alma hacia fuera?

 

Tal vez la primavera nos sorprenda…;

pero pudiera ser que soñando tu nombre

floreciera el almendro, el manzano, el futuro,

y la esperanza, grávida yema que atesora el fruto,

flor hiciera tu risa, mi palabra, los sueños.

 

*

 

Claude Gellée, dit « le Lorrain », ou Claude Lorrain – Vue de Carthage avec Didon, «Énée et leur suite» [1675 – Hamburg, Hamburg – Deutschland]

*

 

Yo navegaré en la bruma

 

Eneas abandona Cartago.

 

Inabordable.

Como una estela de futuro

en la dársena del tiempo o del ensueño,

a mí se me escapa cada día

la sombra que persigo y me tortura.

 

Quizá porque me amarré a un horizonte de azul,

quizá fue que a la deriva

se me gastaron los brazos en la locura del mar.

 

Fui culpable el primer día que quise pisar su plata…

¡Nostalgia de aquel gris día de gaviotas tan acá!

Confieso que fui a gustar ausencias de acantilado,

y allí bauticé con sal aquel primer pensamiento

que luego sentí llorar.

 

Mar adentro el mar se ahoga

en la alarma de redes y pescados,

en la alarma de ausentes redentores,

que puebla de cadáveres las lonjas.

 

Seguirán sonando ritmos de placer en la bahía.

Yo navegaré en la bruma de las ideas de escamas,

las ideas que en las jarcias

precipitan sal y espumas

y sedimentan en sal intimidades de rabia.

 

Quizá aparezca en las rocas

destripado en sus cortantes;

mas no será por azar,

será porque me amarré a un horizonte de azul

y por ir a la deriva

se me gastaron los brazos en la locura del mar.

 

*

 

El nombre inexacto del misterio

 

Intelijencia, dame

                                                             El nombre exacto de las cosas.

                                                                                                                                                                                              Juan Ramón Jiménez

 

Nunca llegaremos a asomarnos

al subterráneo espejo del misterio

con la evidente certeza de las cosas palpadas.

Es verdad.

 

¡Qué verdad que las cosas encierran su secreto!

 

¡Con qué celoso afán

el propio corazón humano esconde

en inviolables arcas la raíz del sentir!

 

¿Por qué cóncavos túneles se pierde

la razón de la idea, su argucia, su indicio

en rebelión al mando?

 

¿Cómo, recreando las cosas una a una,

podrá hombre dotar de nombre al mundo,

al silencio, al misterio,

al más allá de humano pensamiento,

si a sí mismo no alcanza?

 

Nunca llegaremos a asomarnos

al subterráneo secreto del existir humano

con la evidente certeza de las cosas palpadas

y nombradas.

 

***

Heliodoro Fuente Moral

                    

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Categories: En época de rosas

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