Tratado sobre la levedad de los parques [Fotografías analógicas] – Paula Díaz Altozano

Tratado sobre la levedad de los parques [Fotografías analógicas] – Paula Díaz Altozano

Overview

Tratado sobre la levedad de los parques [Fotografías analógicas]

***

***

Tratado sobre la levedad de los parques [Fotografías analógicas]

La escritura, la fotografía y la pintura se parecen. Con ellas, el artista trata de captar su propia visión del mundo. La diferencia está en la técnica, en el pincel que expande el óleo sobre el lienzo, en el teclado que crea ríos de palabras o en la luz capaz de imprimir una imagen sobre el papel fotográfico. Man Ray decía que pintaba lo que no podía ser fotografiado y que fotografiaba lo que no quería pintar.

Mi experiencia en el laboratorio de fotografía analógica ha sido reveladora, pues me ha supuesto enfrentarme a la creación de imágenes como hicieron los pioneros en el siglo XIX, cuando William Henry Fox Talbot inventó el calotipo, que permitía obtener un negativo del que podían sacarse múltiples copias. En el cuarto oscuro, iluminado con una tenue luz roja, las personas que revelan están a menudo en silencio, concentradas en dar con la imagen que la luz de su cámara captó. Lo único que se escucha es el chasquido luminoso de las ampliadoras, los químicos moviéndose en las cubetas. Entro y mis ojos tardan un poco en acostumbrarse a la oscuridad velada por un tono rojo. Enciendo la luz de la ampliadora y coloco el negativo elegido: pretendo captar la levedad de los parques en el papel. Muevo la manivela hasta que la imagen aparece nítida sobre la base blanca, y compruebo que está definida con un pequeño aparato llamado lupa de enfoque: los cientos de puntitos que he seleccionado salen nítidos. Después, selecciono una abertura y un tiempo de exposición adecuados.

Hago primero tiras de prueba en trocitos de papel y coloco varios filtros hasta dar con el tono que quiero. Decido que ya es el momento de hacer la fotografía, así que coloco un papel fotográfico en la base de la ampliadora y enciendo su luz: en esos segundos, aunque la imagen aún no se vea, la luz ha hecho su trabajo. Ahora solo queda pasar el papel por los químicos.

La primera vez que hice una fotografía analógica, sentí una mezcla de alegría y asombro. Introduje el papel en la cubeta de líquido revelador y lo moví lentamente hasta que, como si fuera magia, empezó a aparecer la imagen de una cascada, primero levemente, hasta que los cristales de plata expuestos a la luz se convirtieron en plata metálica visible y formaron la imagen de la cascada con nitidez. Después pasé la fotografía por un baño de paro, para continuar con un baño de fijador y, por último, de agua. Me parecía increíble que la iluminación hubiera sido capaz de hacer eso. Al hacer otras fotografías, pensé que la labor de los fotógrafos se parece mucho a la de los pintores. La diferencia es que los fotógrafos pintan con la luz.

Con este trabajo he querido captar la levedad de los parques, el agua que fluye, las hojas que se mueven, los árboles de una naturaleza domesticada. El uso del blanco y negro me ha permitido ir a lo esencial.

*

Imágenes

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 1

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 2

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 3

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 4

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 5

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 6

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 7

*

*

*

Paula Díaz Altozano – Tratado sobre la levedad de los parques – 8

*

*

***

Paula Díaz Altozano

About Author