ΚΟΡΙΝΘΙΑΚΟΣ / «Discurso corintio», de Favorino de Arlés [anteriormente formando parte de Δίων Χρυσόστομος – Λόγοι / Dión Crisóstomo – Oraciones o Discursos / XXXVII] – Texto griego con traducción al español y notas a cargo de Santiago Blanco del Olmo – II
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ΚΟΡΙΝΘΙΑΚΟΣ / Discurso corintio, de Favorino de Arlés [anteriormente formando parte de Δίων Χρυσόστομος – Λόγοι / Dión Crisóstomo – Oraciones o Discursos / XXXVII] – Texto griego con traducción al español y notas a cargo de Santiago Blanco del Olmo – II
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ΚΟΡΙΝΘΙΑΚΟΣ / Discurso corintio, de Favorino de Arlés [anteriormente formando parte de Δίων Χρυσόστομος – Λόγοι / Dión Crisóstomo – Oraciones o Discursos / XXXVII] – Texto griego con traducción al español y notas a cargo de Santiago Blanco del Olmo – II
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I
Ὅτε τὸ πρῶτον ἐπεδήμησα τῇ πόλει τῇ ὑμετέρᾳ, ἀφ̓ οὗ δέκα ἔτη σχεδόν, καὶ τῶν λόγων μετέδωκα τῷ δήμῳ καὶ τοῖς τέλεσι τοῖς ὑμετέροις, ἔδοξα ἐπιτήδειος εἶναι ἔτι δὲ ὑμῖν οὕτω σφόδρα ὡς οὐδὲ Ἀρίων ὁ Μηθυμναῖος. Ἀρίονος μέν γε τύπον οὐκ ἐποιήσασθε. ὅταν δὲ ὑμᾶς λέγω, τοὺς προγόνους λέγω τοὺς ὑμετέρους καὶ Περίανδρον τὸν Κυψέλου τὸν σοφόν, ἐφ̓ οὗ Ἀρίων ἐγένετο, ὃς καὶ διθύραμβον πρῶτος ἀνθρώπων ἐποίησε καὶ ὠνόμασε καὶ ἐδίδαξεν ἐν Κορίνθῳ.
I Cuando por primera vez vine a vivir a vuestra ciudad, hace ya casi diez años, y tuve ocasión de perorar ante el pueblo y ante vuestras autoridades, creí ser amigo íntimo vuestro en tan gran medida, que ni siquiera lo fuera Arión de Metimna (1), pues a Arión no le hicisteis una estatua. Cuando hablo de vosotros me refiero a vuestros antepasados y a Periandro (2), el hijo de Cípselo, el sabio, bajo cuyo gobierno se presentó Arión, quien no fue sólo el primer hombre en crear el ditirambo, sino que también le puso nombre y lo hizo representar en Corinto (3).
II
θεοφιλὴς μὲν γὰρ οὕτως ἦν ὥστε ἀναπλέων ἐνταῦθα μετὰ χρημάτων μεγάλων, ὧν ἔτυχεν εἰργασμένος περὶ Τάραντα καὶ τοὺς ἐκεῖσε Ἕλληνας, μέλλων εἰς τὴν θάλατταν ὑπὸ τῶν πορθμέων ἐκπεσεῖν δἰ αὐτά που ταῦτα τὰ χρήματα, παρῃτήσατο αὐτοὺς πρὸ τῆς ἐκβολῆς ᾆσαι, ὥσπερ φασὶ τοὺς κύκνους μέλλοντας ἀποθνῄσκειν καὶ προορωμένους τὸν θάνατον ἐμβιβάζειν τὴν ψυχὴν οἷον εἰς
II En verdad era amado de los dioses de tal manera que, regresando por mar a la sazón con muchas riquezas que había ganado trabajando en torno a Tarento y los griegos de por allí, estando a punto de ser arrojado al mar por los marineros precisamente a causa de esas riquezas, consiguió de ellos mediante súplicas que le dejaran cantar antes de echarlo por la borda, como dicen que hacen los cisnes cuando están a punto de morir y prevén la muerte: embarcan el alma como en un carruaje de lírica.
III
ὄχημα τὸ μέλος. ὁ μὲν δὴ ᾖδε: καὶ γὰρ ἦν νηνεμία καὶ σιγὴ κατὰ θάλατταν: καὶ τὸ μέλος ᾔσθοντο δελφῖνες, αἰσθανόμενοι δὲ περὶ ναῦν ἦσαν. παυσαμένου δὲ τοῦ Ἀρίονος καὶ τῶν πορθμέων οὐδὲν μαλακὸν ἐνδιδόντων, ὁ μὲν ἔρριψεν ἑαυτὸν εἰς τὸν πόντον, δελφὶς δ̓ ὑπελθὼν ἐξεκόμισε τὸν ᾠδὸν ἐπὶ Ταίναρον ὡς εἶχε σὺν τῇ σκευῇ. Ἀρίων μὲν οὖν τοῦτον τὸν τρόπον σωθεὶς καὶ φθάσας τοὺς πορθμέας ἐν Κορίνθῳ ἦν, αὐτὰ δὴ ταῦτα διηγούμενος τῷ
III Cantaba éste y había calma chicha y silencio en el mar. Unos delfines escucharon la canción y mientras la escuchaban estaban en torno a la nave. Como hubiera cesado Arión y los marineros no se ablandaran en absoluto, éste se arrojó al piélago, pero un delfín que nadaba por debajo de él lo transportó al Ténaro tal y como estaba con su vestimenta. Arión entonces, habiéndose salvado de esta manera y tras haberse adelantado a los marineros, se encontraba ya en Corinto donde contó todas estas cosas a Periandro.
IV
Περιάνδρῳ. ἐπικαταγομένων δὲ τῶν πορθμέων καὶ τοῦ πράγματος ἀχθέντος εἰς ἔλεγχον, οἱ μὲν ἀπέθνῃσκον, Ἀρίων δέ ῾οὐ γὰρ Περίανδρος, ἀλλ̓ Ἀρίων̓ ποιησάμενος μίμημα χαλκοῦν οὐ μέγα ἀνέθηκεν ἐπὶ Ταινάρου, καὶ αὑτὸν ἐπὶ τοῦ εὐεργέτου καθήμενον. ἐγένετο δὲ ὑπὸ τὸν αὐτὸν τοῦτον χρόνον καὶ Σόλων μὲν ἐν Κορίνθῳ, φεύγων τὴν Πεισιστράτου τυραννίδα, οὐ φεύγων δὲ τὴν Περιάνδρου.
IV Arribaron luego los marineros y el asunto fue comprobado; fueron condenados a muerte y Arión (pues no fue Periandro, sino Arión) después de hacer una estatua de bronce no grande, la erigió en el Ténaro: él estaba sentado sobre su bienhechor.
V
οὐ γὰρ ἦν ὅμοιον: ὁ μὲν καταλύσας τὴν δημοκρατίαν ἐτυράννευε τῶν Ἀθηναίων, Περίανδρος δὲ παρὰ τοῦ πατρὸς διαδεξάμενος τὴν βασιλείαν, ὃν οἱ μὲν Ἕλληνες τύραννον ἐκάλουν, οἱ δὲ θεοὶ βασιλέα. ἢ γὰρ οὐχ οὕτως ὁ χρησμὸς ἔχει;
ὄλβιος οὗτος ἀνὴρ ὃς ἐμὸν δόμον εἰσαφικάνει, Κύψελος Ἠετίδης, βασιλεὺς κλειτοῖο Κορίνθου, αὐτὸς καὶ παῖδες.
V Estaba por aquel mismo tiempo también Solón (1) en Corinto, huyendo de la tiranía de Pisístrato (2), mas no así de la de Periandro. Ciertamente no eran lo mismo; el primero, tras el derribo de la democracia, gobernaba a los atenienses en calidad de tirano; Periandro en cambio había recibido la monarquía de manos de su padre, a quien los griegos llamaban tirano, pero los dioses, rey. ¿Acaso no lo dice así el oráculo?
“Dichoso ese hombre que llega a mi casa, Cípselo Eetida(3), rey de la famosa Corinto, él y sus hijos.” (a)
VI
ὧν εἷς αὐτὸς ὁ Περίανδρος ὁ τῷ πατρὶ ἐκδεξάμενος. οὕτω δὴ Περίανδρος, ὑπὸ μὲν τοῦ θεοῦ βασιλεύς, ὑπὸ δὲ τῶν Ἑλλήνων ἀνηγορεύθη σοφός: οὗ μεῖζον ὄνομα οὐδεὶς πώποτε βασιλεὺς ἢ τύραννος ἐκτήσατο: ἀλλ̓ οὐδ̓ Ἀντίοχος ὁ θεὸς ἐπικληθεὶς οὐδὲ Μιθριδάτης ὁ Διόνυσος. ηὔξατο δ̓ ἂν καὶ Πιττακὸς ὁ Μυτιληναῖος ἅμα ἄμφω κεκλῆσθαι καὶ τύραννος καὶ σοφός: νυνὶ δὲ περιεχόμενος τοῦ δευτέρου ὀνόματος ἀπεσκευάσατο τὴν τυραννίδα. Περίανδρος σοφὸς μὲν ἦν μετ̓ ὀλίγων, τύραννος δὲ μετὰ πολλῶν:
VI Uno de los cuales fue el mismo Periandro, que había sucedido a su padre. Así pues Periandro fue proclamado rey por el dios, por los griegos, en cambio, sabio. Nunca rey alguno o tirano adquirió mayor renombre que éste. Ni siquiera Antíoco (1), el llamado Dios, ni Mitrídates (2), el Diónisos. Hubiera también deseado Pítaco de Mitilene (3) ser llamado ambas cosas a un tiempo, no sólo tirano, sino también sabio. Abrazando empero el segundo título, se quitó de encima la tiranía. Y fue Periandro sabio en compañía de unos pocos, tirano en cambio, en compañía de muchos; pero ambas cosas, tirano y sabio, sólo él.
VII
ἀμφότερα δὲ καὶ τύραννος καὶ σοφὸς μόνος. παρὰ τοῦτον ὁ Σόλων ἐλθὼν καὶ τυχὼν τῶν κοινῶν: κοινὰ γὰρ τὰ φίλων: ἀλλ̓ ὅμως ἀνδριάντος οὐκ ἔτυχεν, οὐ δήπου καταφρονῶν ἀνδριάντος, ἀλλὰ καὶ τὸ ἐν Σαλαμῖνι χαλκοῦς ἑστάναι μέγα ποιούμενος: πόθεν γε δὴ οὐχὶ ἐν Κορίνθῳ, ἐν τῷ περιπάτῳ τῆς Ἑλλάδος; ἧκε δὲ καὶ Ἡρόδοτος ὁ λογοποιὸς ὡς ὑμᾶς λόγους φέρων Ἑλληνικοὺς ἄλλους τε καὶ Κορινθίους οὐδέπω ψευδεῖς, ἀνθ̓ ὧν ἠξίου παρὰ τῆς πόλεως μισθὸν ἄρνυσθαι. διαμαρτὼν δὲ καὶ τούτου: οὐ γὰρ ἠξίουν οἱ ὑμέτεροι πρόγονοι δόξαν ἀγοράζειν: μετεσκεύασεν ἐκεῖνα ἃ πάντες ἐπιστάμεθα, τὰ περὶ τὴν Σαλαμῖνα καὶ τὸν Ἀδείμαντον.
VII A casa de éste vino Solón y participó de los asuntos públicos, pues las cosas de los amigos son comunes; sin embargo no obtuvo una estatua. Y no precisamente porque desdeñara la estatua, pues tenía en alta estima haber erigido una en Salamina. ¿Y por qué no, entonces, en Corinto, en el paseo de Grecia?
Vino así mismo Heródoto (1) el historiador, que os trajo sus libros sobre los demás griegos, pero también sobre Corinto, en absoluto mendaces, en pago de los cuales consideró oportuno obtener una recompensa de la ciudad. Pero en esto se llamó a engaño, pues vuestros antepasados no consideraron digno el hecho de comprar la fama. Dispuso de manera diferente aquellos pasajes que todos sabemos, lo de Salamina y Adimanto (2).
VIII
ἡμᾶς δὲ δὶς ἐπιδημήσαντας οὕτως ἀσμένως ἐπείδετε ὥστε μάλιστα μὲν ἐπειρᾶσθε κατέχειν, ὁρῶντες δὲ ἀδύνατον ὄν, ἀλλά γε τὴν εἰκὼ τοῦ σώματος ἐποιήσασθε καὶ ταύτην φέροντες ἀνεθήκατε εἰς τὰ βιβλία, εἰς προεδρίαν, οὗ μάλιστ̓ ἂν ᾤεσθε τοὺς νέους προκαλέσασθαι τῶν αὐτῶν ἡμῖν ἐπιτηδευμάτων ἔχεσθαι. οὐ γὰρ ὡς ἕνα τῶν πολλῶν καὶ κατ̓ ἐνιαυτὸν καταιρόντων εἰς Κεγχρεὰς ἔμπορον ἢ θεωρὸν ἢ πρεσβευτὴν ἢ διερχόμενον, ἀλλ̓ ὡς μόλις διὰ μακρῶν χρόνων ἀγαπητὸν ἐπιφαινόμενον, οὕτως ἐτιμήσατε.
VIII A nosotros, que hemos venido de visita dos veces, nos habéis aceptado con tanta alegría, que mucho habéis intentado retenernos, mas viendo que era imposible, habéis hecho una imagen de nuestro cuerpo y, trasladándola, la habéis colocado sobre la biblioteca, en posición principal, donde pensabais que exhortaríais especialmente a los jóvenes a ocuparse en las mismas aficiones que nosotros. Pero no como uno de tantos que arriba anualmente a Céncreas (1) ya sea en calidad de mercader, de emisario religioso, embajador o de uno de paso, sino como alguien que aparece a duras penas después de largos años y os es querido, así me habéis honrado.
IX
τιμὴ δ̓ ἠΰτ̓ ὄνειρος ἀποπταμένη πεπότηται. ὥστε ἐμὲ ἐν ἀπόρῳ καθεστάναι καὶ πρὸς ἐμαυτὸν καὶ νὴ Δία ἤδη πρὸς ἕτερον, πότεῤ ὡς ἀληθῶς οὐκ ἔβλεπον οὐδὲ ὕπαρ, ἀλλὰ ὄναρ ἦν τὰ γιγνόμενα, ἢ τὰ μὲν ἦν ταῦτα ταῖς πάσαις ἀκριβείαις, σπουδή τε τοῦ πλήθους καὶ κρίσις τῆς βουλῆς, ὁ δ̓ ἀνδριὰς τῶν
IX “La gloria como un sueño que se desvanece se va volando.”(a)
De manera que me he encontrado en la incertidumbre, no sólo en relación conmigo mismo, sino también, por Zeus, al punto en relación con otra cosa, de si en puridad no la vi y por tanto no era realidad, sino un sueño lo ocurrido, o bien lo que vi era lo mismo que aparentaba con todos sus requisitos (diligencia de la asamblea y decisión del consejo), sólo que la estatua resultaba que era de aquellas obras de Dédalo (1) que, habiéndonos pasado desapercibida, salió huyendo.
X
Δαιδάλου ποιημάτων ἔτυχεν ὢν καὶ λαθὼν ἡμᾶς ἀπέδρα. ἀλλ̓ ἀφ̓ οὗ Δαίδαλος ἐτελεύτησεν, οὐδεὶς εἰς ταύτην τὴν ἡμέραν ἐξίκετο τῆς τέχνης μέχρι τοῦ καὶ δρασμὸν ἐμποιεῖν τῷ χαλκῷ: ἀλλὰ διαβεβηκότας μὲν εὖ καὶ καλῶς ποιοῦσι, τοὺς δὲ καὶ ἐφ̓ ἵππων ὀχουμένους: μένουσι μέντοι οὗτοι πάντες κατὰ σχῆμα καὶ χώραν, κἂν μή τις αὐτοὺς μετακινήσῃ, τό γε ἐπ̓ αὐτοῖς εἶναι χαλκὸς ἄδραστος,
X Pero desde que Dédalo murió, nadie hasta el día de hoy llegó a un grado tal de artificio que dotara al bronce de la capacidad de huir, sino que antes al contrario las erigen bien y bellamente firmes sobre el suelo, algunas incluso ecuestres. Todas esas tales permanecen en su actitud y en su emplazamiento, a no ser que alguien las traslade, pues en su caso se trata de un bronce que “no huye”, aunque tenga alas, como el Perseo de Pitágoras (1).
XI
ἂν καὶ πτερὰ ἔχῃ, ὥσπερ καὶ ὁ τοῦ Πυθαγόρου Περσεύς. ἵνα δὲ καὶ τῆς ἀρχαίας τέχνης ᾖ τῆς Δαιδαλείου, τί παθὼν ἂν ὑμῶν ἀπηλλάγη τῆς πόλεως, ὑπὲρ ἧς τοὺς δύο θεούς φασιν ἐρίσαι, Ποσειδῶνα καὶ τὸν Ἥλιον, τὸν μὲν τοῦ πυρὸς κύριον, τὸν δὲ τοῦ ὕδατος; ἐρίσαντε δὲ καὶ τὴν δίαιταν ἐπιτρέψαντε τρίτῳ θεῷ πρεσβυτέρῳ, οὗ
πλεῖσται μὲν κεφαλαί, πλεῖσται δέ τε χεῖρες,
τούτῳ τὴν δίαιταν ἐπιτρέψαντες ἀμφότεροι τήνδε τὴν πόλιν καὶ τὴν χώραν ἔχουσιν: οὔτι που μικρὸν οὐδ̓ ἀμυδρὸν σημεῖον τῆς
XI Y aunque fuera de la antigua técnica de Dédalo, ¿qué me pasó para que fuera apartado de vuestra ciudad, sobre la que dicen que disputaron los dos dioses, Poseidón (1) y Helios (2), el uno señor del fuego, el otro del agua? Pues habiendo estado ambos en desacuerdo y habiendo encomendado el arbitraje a un tercer dios de más edad que tenía
“muchísimas cabezas y muchísimos brazos”(a)
A éste, pues, otorgándole el arbitraje, poseen ambos esta ciudad y el país. En absoluto es señal pequeña u obscura sobre su preeminencia sobre las demás.
XII
πρὸς τὰς ἄλλας ὑπεροχῆς. αἱ μὲν γὰρ ἄλλαι λήξεις τε καὶ κτήσεις τῶν θεῶν κατὰ μόνας εἰσίν: Ἄργος μὲν Ἥρας, Ἀθηνᾶς δὲ Ἀθῆναι: καὶ αὐτῶν γε τούτων τῶν θεῶν Ῥόδος μὲν Ἠλίου, Ὀγχηστὸς δὲ Ποσειδῶνος, Κόρινθος δὲ ἑκατέρων. εἰκάσαις ἂν αἰνιττομένου τοῦ μύθου τὸ τῆς γῆς ἐν μέσῳ δύο πελαγῶν ὑπὸ τοῦ ἡλίου ἐξαίρετον βουλομένου τοῦ Ποσειδῶνος. τὸ μὲν οὖν τοῦ μύθου τε
XII Los otros lotes y adjudicaciones de los dioses son de uno en uno: Argos de Hera (1), de Atenea (2) Atenas, y en todo lo que se refiere a estos dos mismos dioses, Rodas de Helios, Onquesto en cambio de Poseidón. Por lo demás el relato del mito y el de la historia poco más o menos están de acuerdo.
XIII
καὶ τοῦ λόγου, τῇδέ πῃ συνᾴδοντα, τρίτην ἐπὶ δισσοῖς μάρτυσι τὴν θεσπιῳδὸν Σίβυλλαν παρακαλεῖ: τρανῆ δὲ ἐκ θεοῦ φωνὴν λαχοῦσα ᾄδει μάλα μέγα:
εὐδαίμων πιτυώδεος ὄλβιος αὐχὴν Ὠκεανοῦ κούρης Ἐφύρης, ἔνθα Ποσειδῶν, μητρὸς ἐμῆς Λαμίας γενέτωρ, προύθηκεν ἀγῶνα πρῶτος ἅμ̓ Ἠελίῳ, τιμὰς δ̓ ἠνέγκατο μοῦνος.
XIII Y llama en su auxilio en cuarto lugar a la Sibila (1) que profiere oráculos cumpliendo así los tres dones. Habiéndosele azarosamente concedido la voz de un dios en calidad de honor, canta grande y violentamente:
“¡Oh deidad!, te venero, divino, feliz istmo
De Efira hija de Océano, donde Poseidón,
El padre de Lamia(2), mi madre, dio a conocer el primero la competición
En compañía de Helios, pero se llevó él solo los honores.” (a)
XIV
καὶ γάρ τοι καὶ ἀγῶνα πρῶτον ἐνταυθοῖ τεθῆναί φασιν ὑπὸ τῶν δύο θεῶν, καὶ νικῆσαι Κάστορα μὲν στάδιον, Κάλαϊν δὲ δίαυλον: καὶ γὰρ Κάλαΐν φασι δραμεῖν, ἀπεχόμενον τοῦ πέτεσθαι. δεῖ δὲ καὶ τοὺς ἄλλους, ἐπείπερ ἠρξάμεθα, ἀθλοφόρους τε λεχθῆναι καὶ νικηφόρους. Ὀρφεὺς κιθάρᾳ, Ἡρακλῆς πάμμαχον, πυγμὴν Πολυδεύκης, πάλην Πηλεύς, δίσκον Τελαμών, ἐνόπλιον Θησεύς. ἐτέθη δὲ καὶ ἵππων ἀγών, καὶ ἐνίκα κέλητι μὲν Φαέθων, τεθρίππῳ δὲ
XIV Y fue precisamente aquí donde dicen que se estableció la primera competición atlética por los dos dioses, y que venció Cástor (1) en la carrera del estadio, y Calais (2) en la carrera doble, pues dicen que Calais corrió y se abstuvo de volar. Es preciso que citemos también al resto de los que obtuvieron galardones, ya que hemos empezado, y triunfadores: Orfeo (3) en la cítara; Heracles (4) en el pancracio; Pólux (5) en el pugilato; Peleo (6) en la lucha; en el disco, Telamón (7); en la carrera con armas, Teseo (8). También se organizó una carrera de caballos y venció Faetón (9) con su corcel y Neleo (10) en la cuadriga.
XV
Νηλεύς. ἐγένετο δὲ καὶ νεῶν ἅμιλλα, καὶ Ἀργὼ ἐνίκα, καὶ μετὰ ταῦτα οὐκ ἔπλευσεν, ἀλλὰ αὐτὴν ἀνέθηκεν ὁ Ἰάσων ἐνταῦθα τῷ Ποσειδῶνι, καὶ τὸ ἐπίγραμμα ἐπέγραψεν, ὃ λέγουσιν Ὀρφέως εἶναι:
Ἀργὼ τὸ σκάφος εἰμί, θεῷ δ̓ ἀνέθηκεν Ἰάσων, Ἴσθμια καὶ Νεμέοις στεψάμενον πίτυσιν.
ὅπου δὲ θεοὶ ἀγωνοθετοῦσιν, ἡμίθεοι δὲ νικῶσι καὶ νικῶνται, ἀναπαύεται δὲ Ἀργώ, τίνα τούτου τόπον καλλίω ἐξευρεῖν ἐδύνατο αὐτὸς ὁ Δαίδαλος πτεροῖς πετόμενος, οὐχ ὅτι γε δὴ τὸ Δαιδάλου
XV Hubo también una competición náutica y venció la Argo (1). Después ya no volvió a navegar, pues Jasón (2) allí la consagró al dios Poseidón. Y puso encima un epigrama a modo de inscripción que dicen que es de Orfeo:
“Soy la nave Argo, Jasón me consagró al dios
En los juegos Ístmicos coronada de pinos protectores de rebaños.” (a)
Allí donde los dioses presiden certámenes atléticos, vencen y son vencidos los semidioses, y descansa la Argo, ¿qué otro sitio pudo Dédalo encontrar mejor que éste, guiado por sus alas, y con más razón aún, la creación de Dédalo?
XVI
ποίημα; ἀλλ̓ οὔτε ἀπέδρα οὔτε ἐπεχείρησεν οὔθ̓ ὅλως ἐμέλλησε: καταλείπεται τοίνυν αὐτοὺς τοὺς Κορινθίους ἐκβαλεῖν αὐτὸν μήτε κρίσεως προτεθείσης μήθ̓ ὅλως αἰτίαν ἔχοντας ἐπενεγκεῖν. καὶ τοῦτο ἐπείσθη τις κατὰ Κορινθίων; ὧν οἱ πρόγονοι διὰ πάντων Ἑλλήνων μάλιστα δὴ δικαιοσύνην ἐπήσκησαν. ἢ γὰρ οὐχ οὗτοί εἰσιν οἱ τὰς τυραννίδας ἐν ταῖς πόλεσι καταλύοντες καὶ τὰς δημοκρατίας καθιστάντες καὶ τὰς Ἀθήνας ἀπὸ τῶν τυράννων ἐλευθερώσαντες,
XVI Pero ni huyó, ni lo intentó, ni tuvo la intención en absoluto; sólo resta en verdad que los propios corintios la echaran abajo, no habiendo pretextado sentencia alguna al respecto ni pudiendo alegar razón alguna. Alguien se dejó persuadir de ello obrando en contra de los corintios, cuyos antepasados, entre todos los helenos, ejercieron especialmente la justicia. ¿Pues no son acaso éstos los que en las ciudades han abolido las tiranías tras haber establecido democracias, y liberaron Atenas de los tiranos, de Hipias (1) en primer lugar, después de Cleomenes (2),
XVII
πρότερον μὲν ἀπὸ Ἱππίου, ὕστερον δὲ ἀπὸ Κλεομένους, καὶ μετὰ ταῦτα ὡς αὐτοὶ Ἀθηναῖοι πρᾶγμα ποιεῖν ἐπεχείρουν Ἱππίου καὶ Ἰσαγόρου καὶ τυραννίδα τῆς Ἑλλάδος καθίστασθαι, πρῶτοι μὲν αἰσθόμενοι, μάλιστα δὲ ἀλγήσαντες, ἡγεμόνες δὲ τοῖς ἄλλοις τῆς ἐλευθερίας καταστάντες, καὶ ταύτην τὴν διάνοιαν οὐ μόνον ἐπὶ τῶν Ἀθηναίων, ἀλλὰ καὶ ἐπὶ τῶν Λακεδαιμονίων διαφυλάξαντες; καὶ γὰρ Λακεδαιμονίοις ὑπὲρ τῶν κοινῶν δικαίων τῆς Ἑλλάδος μετὰ τῆς Θηβαίων καὶ Ἠλείων πόλεως ἀντέβησαν: ᾧ καὶ διέδειξαν οὐ φιλολάκωνες ὄντες, ἀλλ̓ ἁπλῶς φιλέλληνες καὶ φιλοδίκαιοι καὶ φιλελεύθεροι καὶ μισοπόνηροι καὶ μισοτύραννοι.
XVII y después de esto, cuando los propios atenienses intentaban llevar a cabo lo de Hipias e Iságoras (1) y establecer una tiranía sobre Grecia, fueron los primeros que se dieron cuenta y, especialmente dolidos, poniéndose ante los demás como adalides de la libertad y sosteniendo este designio no solamente contra los atenienses, sino también observándolo contra los lacedemonios?
Y salieron al encuentro de los lacedemonios en defensa de los derechos comunes de la Hélade junto con la ciudad de los tebanos y de los eleos; y en esto demostraron no ser amigos de los lacedemonios, sino simplemente amigos de los griegos, del derecho, de la libertad y enemigos de los malvados y de los tiranos.
XVIII
μισοβάρβαροι μὲν γὰρ οὕτως ἦσαν, ὥστε εἰς Θερμοπύλας τετρακοσίους σφῶν αὐτῶν ἀπέστειλαν, ὅτεπερ καὶ Λακεδαιμόνιοι τριακοσίους. ἐν Σαλαμῖνι δὲ ἠρίστευσαν καὶ τῆς νίκης αἴτιοι κατέστησαν. Ἡροδότῳ γὰρ οὐ προσέχω, ἀλλὰ τῷ τάφῳ καὶ τῷ Σιμωνίδῃ, ὃς ἐπέγραψεν ἐπὶ τοῖς νεκροῖς τῶν Κορινθίων τεθαμμένοις ἐν Σαλαμῖνι: ὦ ξεῖν̓, εὔυδρόν ποτ̓ ἐναίομεν ἄστυ Κορίνθου, νῦν δ̓ ἄμμ̓ Αἴαντος νᾶσος ἔχει Σαλαμίς. ῥεῖα δὲ Φοινίσσας νῆας καὶ Πέρσας ἑλόντες καὶ Μήδους ἱερὰν Ἑλλάδ̓ ἱδρυσάμεθα.
XVIII Y fueron tan enemigos de los bárbaros que enviaron a cuatrocientos de los suyos a las Termópilas (1), en la misma ocasión en que los lacedemonios enviaron trescientos; en Salamina (2) sobresalieron y fueron causantes de la victoria. Pues no presto atención a Heródoto, sino a la tumba y a Simónides (3), quien escribió un epigrama a los caídos de los corintios enterrados en Salamina:
“¡Oh extranjero! En otro tiempo morábamos en la bien provista de aguas ciudad de Corinto,
Ahora nos tiene la isla de Ayante (4), Salamina, habiendo capturado fácilmente las naves fenicias, persas y medas, hemos alzado firmemente la sagrada Grecia.” (a)
XIX
ἔστι δὲ καὶ ἕτερον ἐπίγραμμα Σιμωνίδῃ εἰς αὐτὸν τὸν στρατηγὸν ἐξαίρετον: οὗτος Ἀδειμάντου κείνου τάφος, οὗ διὰ βουλὰς Ἑλλὰς ἐλευθερίας ἀμφέθετο στέφανον. ἠλευθέρωσαν δὲ καὶ τὴν Σικελίαν ἀπὸ τῶν βαρβάρων, καὶ τὰς Συρακούσας δὲ ἀπὸ τῶν τυράννων. ἦν δ̓ ἰδεῖν Διονύσιον ἐν Κορίνθῳ, θέαμα κάλλιστον, οὐδενὸς κύριον: ἀλλ̓ ὅμως οὐδὲ τοῦτον οὐδεὶς ἠδίκει οὐδὲ ἐξέβαλλεν οὐδ̓ ἐξήλαυνε τῶν ἐκ Σικελίας.
XIX Hay también otro epigrama de Simónides dedicado al mismo extraordinario general:
“Esta es la tumba de aquel Adimanto, por cuyas decisiones
Corona de libertad se ciñó la Hélade.” (a)
También liberaron Sicilia de los bárbaros, y a Siracusa de los tiranos. Fue posible ver a Dionisio (1) en Corinto, bellísimo espectáculo, dueño de nada; mas sin embargo ninguno de los de Sicilia cometía injusticia contra ése, ni lo rechazaba, ni lo desterraba.
XX
τὸ δ̓ ἀνάθημα τῆς πόλεως τίς ἀνέτρεψεν; οὐ μὲν οὖν στρόβιλος ἢ πρηστὴρ ἢ σκηπτὸς ἐμπεσών σείων καὶ κεραυνὸν ἰθύνων. εἰ δ̓ ἔστι τις κρίσις ἀνδριάντος, οἵαν φασὶν ἐν Συρακούσαις γενέσθαι — ὃν δὲ τρόπον οὐκ ὀκνήσω ἐπεμβαλόμενος διηγήσασθαι: Συρακοσίους τοὺς ἀποίκους τοὺς ὑμετέρους ἐν πολλοῖς πολέμοις πρὸς Καρχηδονίους καὶ τοὺς ἄλλους βαρβάρους τοὺς τὴν Σικελίαν καὶ τὴν Ἰταλίαν κατοικοῦντας ὁ χαλκὸς ἐπιλελοίπει καὶ τὸ νόμισμα:
XX ¿Quién ha echado por tierra el exvoto de la ciudad? Un torbellino tal vez o un huracán, o una tempestad que se ha venido encima, conmoviéndola y lanzándole el rayo. Tal vez se trate de un juicio contra la estatua, cual dicen que tuvo lugar en Siracusa y de una manera tal, que no me dolerán prendas en relatar aquí haciendo un excurso: el bronce y la moneda habían llegado a faltar a vuestros colonos los siracusanos en muchas guerras contra los cartagineses y los restantes bárbaros que vivían en Sicilia y en Italia.
XXI
ἐψηφίσαντο οὖν τοὺς τῶν τυράννων ἀνδριάντας ῾οἱ δὲ πολλοὶ ἦσαν παῤ αὐτοῖς χαλκοῦ πεποιημένοἰ συγκόψαι κρίσιν γε ἐν αὐτοῖς ποιήσαντες, ὅστις ἄξιος αὐτῶν καταχωνευθῆναι καὶ ὅστις οὔ: καὶ περιγίγνεται τῇ δίκῃ, ἵνα καὶ τοῦτο ἀκούσητε, Γέλων ὁ Δεινομένους: οἱ δ̓ ἄλλοι πάντες κατεκόπησαν, πλὴν ἄρα Διονυσίου τοῦ
XXI Votaron destruir las estatuas de los tiranos (pues de ellas la mayoría estaba hecha de bronce) tras haberlas sometido previamente a un juicio para saber cuál de ellas era merecedora de ser fundida y cuál no. Y sale bien parado del juicio, para que también os enteréis de esto, Gelón (1) el hijo de Dinómenes. Todas las demás fueron abatidas con la sola excepción de las de Dionisio el Viejo, envueltas en los atributos de Dioniso.
XXII
πρεσβυτέρου τῶν τὸ σχῆμα τοῦ Διονύσου περικειμένων — εἰ δὲ γένοιτο καὶ παῤ ὑμῖν ψήφισμά τι τοιοῦτον, ἀνδριάντων εὐθύνας εἶναι — μᾶλλον δ̓ εἰ θέλετε καθάπερ ἐψηφισμένον γε τοῦτο καὶ ἀγῶνος ἐνεστηκότος, δότε μοι, δότε τοὺς λόγους ὑπὲρ αὐτοῦ πρὸς ὑμᾶς οἷον ἐν δικαστηρίῳ ποιήσασθαι. ἄνδρες δικασταί, ἅπαντά φασι δεῖν προσδοκᾶν ἐν τῷ μακρῷ χρόνῳ: οὗτος δ̓ ἐν τῷ βραχεῖ κινδυνεύει τεθῆναι μὲν ὡς ἄριστος
XXII Si hubiese entre vosotros una votación semejante, rendición de cuentas de las estatuas, es más, haced si queréis como si ya estuviera votado también eso y establecido el pleito, concededme, concededme pronunciar ante vosotros un discurso en su defensa como en un tribunal.
(Habla la estatua) Jueces, dicen que todo lo debe uno aguardar a lo largo del lapso de tiempo. Pues tan pronto está uno a punto de erigirse como el mejor de los griegos, como simultáneamente sucumbe siendo tomado por el más perverso.
XXIII
Ἑλλήνων, ἐκπεσεῖν δ̓ ὡς πονηρότατος. ὅτι μὲν οὖν καλῶς καὶ δικαίως καὶ συμφερόντως τῇ πόλει τῇ ὑμετέρᾳ καὶ πᾶσι τοῖς Ἕλλησιν ἐστάθη, πολλὰ ἔχων εἰπεῖν ἓν ὑμῖν βούλομαι διηγήσασθαι γενόμενον ἐν ταῖς αὐταῖς Συρακούσαις. καὶ γὰρ οἰκεῖον τὸ παράδειγμα: καὶ δίκαιον ἴσως ἐστίν, ὥσπερ ἐκεῖνοι τιμῶσι τὴν μητρόπολιν, οὕτω καὶ ὑμᾶς τὰ τῆς ἀποικίας τῆς ὑμετέρας ἔργα, ἃ ἂν
XXIII Muchas cosas pudiendo decir acerca de que me he mantenido de una manera bella, justa y conveniente no sólo para con vuestra ciudad, sino también para con todos los griegos, sólo quiero contaros una cosa que sucedió en Siracusa, pues es un ejemplo también de puertas adentro. Y tal vez es justo así mismo que, de la misma manera que ellos honran a su metrópolis, así también es hermoso para vosotros imitar las obras de vuestra colonia.
XXIV
καλῶς ἔχῃ, μιμεῖσθαι. ἐκεῖνοι τοίνυν κατὰ τοὺς ἀρχαίους ἐκείνους χρόνους Λευκανόν τινα ἄνθρωπον, ὅτι πρεσβείαν τινὰ εἰς τὸν δῆμον ἀπήγγειλε δωριστί, ἡσθέντες αὐτοῦ τῇ φωνῇ τά τε ἄλλα ὑπὲρ ὧν ἧκεν οὐκ ἄπρακτον ἀπεπέμψαντο καὶ ταλάντῳ ἐδωρήσαντο καὶ τὴν εἰκόνα τοῦ σώματος ἐστήσαντο παρὰ τῶν ἀστυγειτόνων τόνων καὶ τῶν ἐκείνῃ Δωριέων, τῶν τε ἄλλων καὶ τῶν τὴν Ἰταλίαν κατοικούντων, ὡς εὖ τὸν ἄνδρα καὶ φιλοκάλως ἀμειψάμενοι ὑπὲρ τοῦ γένους τοῦ Δωρικοῦ, οὗ τὴν φωνὴν ἐπησκήκει ἄχρι τοῦ καὶ
XXIV Aquéllos, en efecto, en aquellos antiguos tiempos a un determinado lucanio que daba a conocer ante el pueblo una embajada en dorio, sintiendo agrado por su habla, lo mandaron de vuelta a casa no sin provecho en relación a las cosas por las que había venido, pues le ofrecieron como presente un talento y le mandaron erigir una estatua de parte no sólo de los dorios de allí, sino también de los demás y de los que pueblan Italia, como correspondiendo bien y con elegancia a un hombre en defensa de la raza doria, cuyo dialecto había trabajado con esmero hasta el punto de ser capaz de hablarlo. Si alguien no siendo lucanio, sino romano, y no de la plebe,
XXV
λέγειν δυνατὸς εἶναι. εἰ δέ τις οὐ Λευκανὸς ὤν, ἀλλὰ Ῥωμαῖος, οὐδὲ τοῦ πλήθους, ἀλλὰ τῶν ἱπποτρόφων, οὐδὲ τὴν φωνὴν μόνον ἀλλὰ καὶ τὴν γνώμην καὶ τὴν δίαιταν καὶ τὸ σχῆμα τῶν Ἑλλήνων ἐζηλωκώς, καὶ ταῦθ̓ οὕτως ἐγκρατῶς καὶ περιφανῶς, ὡς οὔτε τῶν πρὸ αὑτοῦ Ῥωμαίων οὔτε τῶν καθ̓ αὑτὸν Ἑλλήνων ῾εἰρήσεται γάῤ οὐδὲ εἷς: τῶν μὲν γὰρ Ἑλλήνων τοὺς ἀρίστους ἔστιν ἰδεῖν ἐκεῖσε πρὸς τὰ τῶν Ῥωμαίων πράγματα ἀποκλίνοντας, τὸν δὲ προστάτην πρὸς τὰ τῶν Ἑλλήνων καὶ τούτων ἕνεκα καὶ τὴν οὐσίαν καὶ τὸ πολιτικὸν ἀξίωμα καὶ πάνθ̓ ἁπλῶς προϊέμενον, ἵν̓ αὐτῷ περιῇ ἓν ἀντὶ πάντων Ἕλληνι δοκεῖν τε καὶ εἶναι — εἶτα τοῦτον
XXV sino antes bien del orden ecuestre, y que no sólo se ha esforzado con celo por adquirir la lengua, sino también el carácter, el modo de vida y la apariencia exterior de los griegos, y estas cosas en tal grado de continencia y brillantez, que ni uno solo de los romanos anteriores a él ni tan siquiera de los de suyo griegos, lo haya conseguido, pues puede uno ver fácilmente a los mejores de entre los griegos inclinándose hacia allí, hacia las cosas de los romanos, pero éste, del que hablamos, defensor de las cosas de los griegos por las cuales ha descuidado no sólo su hacienda, sino incluso su dignidad política y sencillamente todo, para que resulte a cambio de todas estas cosas el hecho de parecer griego y serlo, pues bien, continúo, ¿no era acaso necesario que se alzara entre vosotros una estatua de bronce de ese tal?
XXVI
οὐκ ἐχρῆν παῤ ὑμῖν ἑστάναι χαλκοῦν; καὶ κατὰ πόλιν γε: παῤ ὑμῖν μέν, ὅτι Ῥωμαῖος ὢν ἀφηλληνίσθη, ὥσπερ ἡ πατρὶς ἡ ὑμετέρα, παρὰ Ἀθηναίοις δέ, ὅτι ἀττικίζει τῇ φωνῇ, παρὰ Λακεδαιμονίοις δέ, ὅτι φιλογυμναστεῖ, παρὰ πᾶσι δέ, ὅτι φιλοσοφεῖ καὶ πολλοὺς μὲν ἤδη τῶν Ἑλλήνων ἐπῆρε συμφιλοσοφῆσαι αὐτῷ, οὐκ ὀλίγους δὲ καὶ τῶν βαρβάρων ἐπεσπάσατο.
XXVI ¿Y acaso no lo era también en otra ciudad? En la vuestra por una parte, porque siendo romano se helenizó, como os pasó a vosotros; en Atenas, por otra, porque habla en dialecto ático; en Esparta, además, porque gusta de practicar ejercicios físicos, y en todas finalmente porque filosofa y porque exhortó a muchos griegos a hacer filosofía con él y atrajo también a sí a no pocos de entre los bárbaros.
XXVII
ἐπ̓ αὐτὸ γὰρ τοῦτο καὶ ἐδόκει ὑπὸ τῶν θεῶν οἷον ἐξεπίτηδες κατεσκευάσθαι, Ἕλλησι μέν, ἵνα ἔχωσιν οἱ ἐπιχώριοι τῆς Ἑλλάδος παράδειγμα ὡς οὐδὲν τὸ παιδευθῆναι τοῦ φῦναι πρὸς τὸ δοκεῖν διαφέρει: Ῥωμαίοις δέ, ἵνα μηδ̓ οἱ τὸ ἴδιον ἀξίωμα περιβεβλημένοι τὸ παιδεύεσθαι πρὸς τὸ ἀξίωμα παρορῶσι: Κελτοῖς δέ, ἵνα μηδὲ τῶν βαρβάρων μηδεὶς ἀπογιγνώσκῃ τῆς Ἑλληνικῆς παιδείας, βλέπων εἰς τοῦτον. ἐστάθη μὲν οὖν διὰ τοιαύτας τινὰς προφάσεις ῾ἵνα μὴ πλείους
XXVII Pues por sólo esto pareciera que había sido creado adrede por los dioses, para los griegos en primer lugar, para que los indígenas de la Hélade tuvieran un ejemplo de que en nada difiere haber sido educado de haber nacido, en relación con la notoriedad, y en segundo lugar para los romanos, para que los que están revestidos de igual dignidad no desestimen la educación frente a la dignidad; para los celtas por último, para que ningún bárbaro, parando mientes en este ejemplo, renuncie a la educación griega.
XXVIII
λέγων δοκῶ προάγειν ἐμαυτὸν εἰς ἀπέχθειαν̓, ἔστι δ̓ οὐχ ὅμοιον ὑπὲρ ἀναστάσεως εἰκόνος βουλεύεσθαι καὶ καθαιρέσεως. διὰ τί; ὅτι ἕκαστος τούτων τῶν παῤ ὑμῖν ἀνακειμένων, εἴτε βελτίων εἴτε χείρων ἐστίν, ἤδη τὰ τῆς ὁσίας περίκειται, καὶ χρὴ τὴν πόλιν αὐτοῦ προεστάναι ὡς ἀναθήματος. πολλὰ ἄν τις ἔχοι εἰπεῖν ὑπὲρ τοῦ μὴ δεῖν Γοργίαν τὸν σοφιστὴν ἐν Δελφοῖς ἑστάναι, καὶ ταῦτα μετέωρον καὶ χρυσοῦν. Γοργίαν λέγω; ὅπου γε καὶ Φρύνην
XXVIII Fui erigido por tanto por estos motivos (para no parecer odioso, si más dijera), pues no es lo mismo decidir acerca de la erección de una estatua que de su destrucción. ¿Por qué? Porque cada uno de esos exvotos que hay en vuestra ciudad, ya sea mejor, ya peor, está revestido de sacralidad y es menester que la ciudad lo custodie como una ofrenda. Mucho podría decirse acerca de si el sofista Gorgias (1) no debiera estar erigido en Delfos, y además dorado y en altura: ¿Qué digo Gorgias? Allí donde también es posible ver a Friné (2), la de Tespias, sobre una columna, también aquella al igual que Gorgias.
XXIX
τὴν Θεσπιακὴν ἔστιν ἰδεῖν, ἐπὶ κίονος κἀκείνην ὡς Γοργίαν. ἀλλὰ τὸ μὲν εὐθὺς ἐνστῆναι νόμιμον ἴσως καὶ πολιτικόν, τὸ δ̓ ὕστερον ἐλθόντας τῆς ἀναθέσεως ἀναλύειν πειρᾶσθαι τὰ δεδογμένα, Ἄπολλον, βαρύ: καὶ οὐδεὶς ἂν ἠνέσχετο τῶν Ἀμφικτυόνων. καὶ γὰρ εἰ μὴ δέον ἐστάθησαν, τὸ σταθῆναι προλαβόντες δέον ἑστήκασιν, ἐξ οὗ προειλήφασιν. ὥσπερ γὰρ τῶν εἰς ἐνιαυτὸν αἱρουμένων κἂν ἀνάξιος ᾖ τις ἀρχῆς, τὸν γοῦν ἐνιαυτὸν ἐκεῖνον εἰς ὃν ᾑρέθη ἄρχων διατελεῖ, οὕτω δὲ καὶ τοῖς ἀνδριᾶσι κύριον εἶναι δεῖ τὸν χρόνον,
XXIX Sólo que el hecho de haberlas erigido sea tal vez legal y políticamente aceptable, mas el de que otros que vienen después de la erección intenten destruir lo que antes ha parecido bien, ¡por Apolo (1)!, Es insoportable, y ninguno de los anfictiones lo hubiera tolerado. Pues si no se erigieron en buena ley, por haber recibido por adelantado el derecho a ser erigidas, ya están en pie debidamente desde el momento en que se tomó la decisión. Al igual que ocurre con los magistrados elegidos anualmente, si hubiese alguno indigno del cargo, cumple no obstante el año aquel para el que fue escogido como arconte(2), así también para las estatuas debe ser autoridad el tiempo en el que fueron erigidas.
XXX
ἐφ̓ ὃν ἐστάθησαν: ἔστι δὲ οὗτος πᾶς ὁ λοιπὸς χρόνος. ἢ τί διοίσετε τῶν τοὺς πηλίνους πλαττόντων; τί δὲ καλὸν ἕξετε λέγειν πρὸς τοὺς ἀπαιτοῦντας ὑμᾶς τὸν λόγον τοῦ τὰς μὲν τιμὰς εἶναι παῤ ὑμῖν θνητάς, τὰς δὲ ἀτιμίας ἀθανάτους; εἰ τοίνυν οὐδὲν αἰσχρὸν τοῦτό ἐστι, καίπερ ὂν δεινόν, οὐ κομιδῇ τετυφωμένης πολιτείας ἀνδριάντες ἐπέτειοι, ὥσπερ οἱ καρποί; οὓς γὰρ οὐχ ἵν̓ εὐθὺς ἐκλείπωσιν, ἀλλ̓ ὅπως πλεῖστον χρόνον παραμείνωσι, χαλκοῦς
XXX ¿O en qué os diferenciáis de los que modelan cacharros de arcilla? ¿Con qué argumento podréis refutar a quienes os demandan la razón por la que, entre vosotros, los honores sean mortales y en cambio las deshonras inmortales? Pues bien, si esto no es vergonzoso, aunque es terrible, qué propio es de una ciudad obnubilada el hecho de que las estatuas, como los frutos, sean estacionales. Pues a éstas las erigís en bronce para que permanezcan el mayor tiempo posible, no para que al punto las abandonen, y demostráis que son más blandas que las de cera. ¿Acaso, por Zeus(1), porque sucedió después de que fueran vistos como malos?
XXXI
ἵστατε, τούτους ἀποφαίνετε καὶ τῶν κηρίνων μαλακωτέρους. ἢ νὴ Δἴ ὅτι ὀφθῆναι πονηροὺς ὕστερον συνέβη; εἰ μὲν ὕστερον γεγόνασιν, οὐκ ἀφίησι τὴν πόλιν τῆς αἰτίας: οὐ γὰρ τῶν μελλόντων, ἀλλὰ τῶν παρῳχηκότων ὑμεῖς δίδοτε τὰς τιμάς. εἰ δὲ πρότερον ὢν τοιοῦτος ὕστερον κατωπτεύθη, ποτέρως ἂν οἴεσθε μᾶλλον παρὰ τοῖς Ἕλλησιν εὐδοκιμῆσαι καὶ ποτέρως ἂν τοὺς εὖ βουλομένους ὑμᾶς ποιεῖν προκαλέσασθαι, τὴν κρίσιν ἀνάδικον ποιήσαντες ἢ τοῖς ἅπαξ δεδογμένοις ἐμμείναντες; ἐγὼ μὲν οὕτως ἡγοῦμαι. τὸ
XXXI Pues si después se han vuelto tales, no redime de culpa a la ciudad, ya que vosotros no otorgáis los honores de los hombres futuros, sino de aquellos que ya se fueron. Si siendo así en un primer momento, luego fue considerado tal, ¿de cuál de las dos maneras pensáis que vais a gozar de buena estimación entre los helenos y de cuál manera pensáis vosotros exhortar a los que deciden obrar bien, rompiendo con las consideraciones anteriores o permaneciendo en lo que antes os pareció correcto? Yo pienso así:
XXXII
μὲν γὰρ ἠτυχηκότων, τὸ δὲ βεβαίων ἐστὶν ἀνθρώπων. οὔπω λέγω τὸ μέγιστον, ὅτι οὐκ ἐκ διαβολῆς, ἀλλ̓ ἐκ καταδίκης, μηδ̓ ἐκ τῆς τυχούσης αἰτίας, ἀλλ̓ ἐκ τῆς μεγίστης δεῖ τὴν τηλικαύτην, ἂν ἄρα δέῃ, τιμὴν ἀνατραπῆναι. διαβολῆς μὲν γὰρ ἕνεκα κἂν Σωκράτης εἴη τῶν νέων διαφθορεὺς καὶ πάντων τῶν ἐν ἀνθρώποις νομιζομένων ἀνατροπεύς, ἀπὸ τῶν θεῶν ἀρχόμενος. τίνας γὰρ οὗτοι οὐ διαβεβλήκασιν οἱ πάντα διαβάλλοντες; οὐ Σωκράτην; οὐ Πυθαγόραν; οὐ Πλάτωνα; οὐκ αὐτὸν τὸν Δία καὶ τὸν Ποσειδῶ καὶ τὸν Ἀπόλλω
XXXII lo uno es propio de fracasados, lo otro, en cambio, de hombres fiables; y aún no he dicho lo más importante, y es que no es a partir de una acusación, sino de una condena, ni tampoco a partir de una razón cualquiera, sino del máximo motivo, si es que es necesario, como debiera ser echado por tierra tamaño honor. Pues por culpa de una acusación, incluso Sócrates sería corruptor de los jóvenes y destructor de todas cuantas cosas son consideradas legítimas entre los hombres empezando por los dioses. ¿A cuántos pues no han acusado ésos que siempre están difamando? ¿Acaso no a Sócrates (1)? ¿A Pitágoras (2)? ¿A Platón (3)? ¿Acaso ni siquiera al mismo Zeus, a Poseidón, a Apolo y al resto de los dioses?
XXXIII
καὶ τοὺς ἄλλους θεούς; ἅπτονται δὲ καὶ τῶν θηλειῶν θεῶν, ὧν εἰκὸς ἦν ἔτι μᾶλλον ἢ τῶν ἀρρένων ἐντρέπεσθαι. νῦν ἀκούετε γὰρ ἃ λέγουσι τὴν Δήμητρα καὶ τὴν Ἀφροδίτην καὶ τὴν Ἕω: ἀπέχονται δ̓ οὐδὲ τῆς Ἀθηνᾶς οὐδὲ τῆς Ἀρτέμιδος: ἀλλὰ τὴν μὲν ἀπογυμνοῦσι τῷ Ἀκταίωνι, τὴν δὲ καὶ συνάγουσι τῷ Ἡφαίστῳ καὶ ποιοῦσι τὴν παρθένον μικροῦ μητέρα. ταῦτ̓ οὖν ἐπιστάμενοι θαυμάζετε, εἰ καὶ κατὰ τούτου τις ψόγος διεδόθη, ὃν ἐκφυγεῖν μὲν οὐδενὶ τῶν πάντων ὑπῆρξε τῶν ἐν δόξῃ βεβιωκότων, τὴν δὲ ἀφορμὴν ἔλαβεν ἐκ τῆς περὶ τοὺς λόγους εἴτ̓ ἐπαφροδισίαν αὐτὴν εἴθ̓ ὅ, τι δήποτε χρὴ καλεῖν τοῦτο ὃ καὶ ὑμεῖς σὺν γυναιξὶ καὶ
XXXIII Atacan incluso a las deidades femeninas, ante las que habría que sentir más pudor aún que ante los varones. Escuchad pues ahora lo que dicen de Deméter (1), de Afrodita (2) y de Eos (3); no se abstienen ni siquiera de Atenea ni de Ártemis (4), sino que a la una la desnudan frente a Acteón (5) y a la otra la juntan con Hefesto (6) y hacen a la virgen madre de un pequeño. Conociendo estas cosas, ¿os admiráis si contra ése se ha divulgado un infundio, entre la admiración general, del que a nadie de cuantos han vivido en la fama le fue posible escapar, y que tuvo como pretexto el mismo morbo de sus discursos o como quiera que haya que llamar a esto que vosotros con vuestras mujeres e hijos habéis tenido por bueno? ¿No recapacitáis?
XXXIV
τέκνοις ἀπεδέξασθε; οὐ σκέψεσθε; οὐκ ἀναμνησθήσεσθε πρὸς ἑαυτούς, εἴ τι τοιοῦτον αὐτῷ παῤ ὑμῖν πέπρακται; καίτοι πόλιν οἰκεῖτε τῶν οὐσῶν τε καὶ γεγενημένων ἐπαφροδιτοτάτην, ἀλλ̓ ὅμως οὐδὲν ἠκούσατε, θαρρῶν δ̓ ἂν εἴποιμι ὅτι μηδὲ ἄλλος τις Ἑλλήνων. εἶτα τὸν ἐπὶ τῆς Ἑλλάδος ἐν πλείονι ἀδείᾳ καὶ συγγνώμῃ κοσμίως βεβιωκότα, τοῦτον ἐπὶ τῆς Ῥώμης παῤ αὐτὸν τὸν ἄρχοντα καὶ τοὺς νόμους ἡγεῖσθε μεταβεβλῆσθαι; ἀλλὰ τοῦτό γε παραπλήσιόν ἐστιν, ὥσπερ ἂν εἴ τις τὸν ἀθλητὴν φαίη καθ̓ αὑτὸν μὲν εὐτακτεῖν, ἐν δὲ τῷ σταδίῳ καὶ παρὰ τὸν ἀγωνοθέτην πλημμελεῖν.
XXXIV ¿No repasaréis en vuestra memoria si ha cometido algo semejante entre vosotros? Y ciertamente vivís en una ciudad que es la más inclinada a los placeres venéreos de las que son y de las que han sido, sin embargo, nada oísteis; me atrevería a decir que ningún otro griego tampoco. Por tanto, ¿el que ha vivido en Grecia decentemente rodeado de la mayor licencia y permisividad, pensáis que en Roma, al lado mismo del emperador y de las leyes, se ha transformado? Y esto es más o menos como si alguien dijera que el atleta es riguroso con la disciplina en su casa, pero que en el estadio y ante el organizador del certamen se la salta.
XXXV
παρρησίαν δὲ ἄγω διπλῆν, ἑνὸς μὲν ἕνεκα τοῦ συνειδότος, ἑτέρου δὲ τοῦ ἀγωνοθέτου. πεπιστευκότος μὲν γὰρ ἦν τιμωρίαν παρὰ τοῦ ἡμαρτηκότος λαβεῖν, ἀκούσαντος δὲ μηνῖσαι: ὅπερ ἐκεῖνος ἐποίησεν. ὑμεῖς δ̓ ἐπακολουθήσαντες ἀνθρώποις — οὐδὲν δὲ αὐτοὺς ἐρῶ ὡς ἀμυνόμενος: πλὴν ὅτι δικαιότερον ἦν ἐκείνους ὑμῖν ἀκολουθεῖν
XXXV Tengo una doble libertad de palabra, la primera, la de mi conciencia, la segunda, la del organizador del certamen. Si éste está convencido del delito, debe vengar la afrenta del que ha obrado mal, pero si tan sólo ha oído rumores, amonestarlo; que es precisamente lo que él hizo. Vosotros empero, siguiendo de cerca a hombres…no voy a decir nada de ellos, puesto que me estoy defendiendo; salvo que hubiera sido más justo que ellos os siguieran a vosotros que vosotros a ellos.
XXXVI
ἢ ὑμᾶς ἐκείνοις. ὑμεῖς γάρ ἐστε νῦν τὸ δὴ λεγόμενον πρῷρα καὶ πρύμνα τῆς Ἑλλάδος, ὄλβιοι μὲν καὶ ἀφνειοὶ καὶ τὰ τοιαῦτα τῶν ὀνομάτων ἐκ παλαιῶν χρόνων ὑπὸ τῶν ποιητῶν καὶ τῶν θεῶν ὀνομαζόμενοι, ὅτε καὶ τῶν ἄλλων τισὶν ὑπῆρχε καὶ πλουτεῖν καὶ δύνασθαι: νῦν δ̓ ἀφ̓ οὗ προλέλοιπεν ὁ πλοῦτος Ὀρχομενόν τε καὶ Δελφοὺς ἐλέῳ μὲν ὑμῶν δύνανται διαφέρειν, ζήλῳ δὲ οὐδὲ εἷς.
XXXVI Vosotros sois ahora lo que se dice proa y popa de la Hélade, ricos y opulentos y todos esos nombres de tiempos antiguos con que se os ha llamado por parte de poetas y de dioses, cuando ser rico y poderoso era algo común con algunos otros; pero ahora que la riqueza ha abandonado Orcómeno y Delfos, otros pueden aventajaros a vosotros en piedad, mas en envidia, ni uno tan sólo.
XXXVII
καὶ ταῦτα μὲν ὑπὲρ τῆς πόλεως, ἣν οὐ δεῖ παρὰ τοῖς Ἕλλησιν αἰσχύνην ὀφλεῖν, ὅταν τὸν ὑφ̓ ὑμῶν ἐκπεπτωκότα πάντες ἄσμενοι καταδέχωνται οὐ μόνον, ἀλλὰ καὶ καλῶσι καὶ διαπρεσβεύωνται καὶ τιμαῖς ταῖς τε ἄλλαις γεραίρωσι καὶ δὴ καὶ τῇ τῶν εἰκόνων ἀναθέσει. ὑπὲρ δὲ ἐμαυτοῦ καὶ τῆς εἰκόνος νῦν ἐρῶ λόγον, ὃν εἶπεν Ἀναξαγόρας υἱὸν ἀποβεβληκώς, Ἤιδειν θνητὸν γεγεννηκώς.῾ ἀλλ̓ οὖν ᾔδειν ὅτι τούτων τῶν ἀνδριάντων ἕκαστος ἀνατίθεται μὲν ὡς αἰώνιος ἐσόμενος, φθείρεται δὲ ἄλλος κατ̓ ἄλλην εἱμαρμένην, κοινοτάτην μὲν καὶ δικαιοτάτην καὶ πᾶσι πράγμασι προκειμένην
XXXVII Y esto sobre la ciudad que no merece exponerse a la vergüenza entre los griegos, pues cuando uno de vosotros es expulsado, no sólo lo reciben gustosos, sino que lo llaman, le envían embajadas y lo honran con otro tipo de honores entre los que se incluye también la erección de estatuas. Pero ahora diré unas palabras en defensa de mí mismo y de mi estatua, palabras que pronunció Anaxágoras (1) al perder a su hijo: “sabía que había engendrado a un mortal.”
En todo caso sí sabía que cada una de estas estatuas es colocada como si fuera a ser eterna, pero que todas ellas se destruyen según un azar diferente, y que el más común, el más justo, que se ha prescrito para todas las cosas, es el tiempo. Alardeaba vanamente el poeta que escribió este epigrama,
XXXVIII
τοῦ χρόνου: ὁ δὲ ποιητὴς ἄλλως ἐκόμπαζεν ὁ τοῦτο τὸ ἐπίγραμμα ποιήσας, ὅ φασιν ἐπὶ τῷ Μίδα σήματι γεγράφθαι:
χαλκῆ παρθένος εἰμί. Μίδα δ̓ ἐπὶ σήματι κεῖμαι, ἔστ̓ ἂν ὕδωρ τε νάῃ καὶ δένδρεα μακρὰ τεθήλῃ, αὐτοῦ τῇδε μένουσα πολυκλαύτῳ ἐπὶ τύμβῳ ἀγγελέω παριοῦσι Μίδας ὅτι τῇδε τέθαπται.
XXXVIII que dicen que fue escrito sobre la tumba de Midas:
“Broncínea doncella soy, de Midas sobre la tumba yago,
mientras fluya el agua y los altos árboles estén en vigor,
permaneciendo aquí mismo, sobre una tumba de muchas lágrimas,
anunciaré a los viandantes que Midas aquí está enterrado.” (a)
XXXIX
ἀλλ̓ ὦ παρθένε αὐτάγγελε, τοῦ μὲν ποιητοῦ ἀκούομεν, σὲ δὲ ζητοῦντες οὐχ εὕρομεν οὐδὲ τὸ σῆμα τὸ Μίδου. ὕδατα δὲ ἐκεῖνα καὶ δένδρα ἔτι μὲν νάει τε καὶ θάλλει, χρόνῳ δὲ καὶ ταῦτα μετὰ τῶν ἄλλων ἔοικεν ἐπιλείψειν, ὡς Μίδας, ὡς παρθένος.
ἀνδρὶ μὲν Ἱππαίμων ὄνομ̓ ἦν, ἵππῳ δὲ Πόδαργος, καὶ κυνὶ Λήθαργος καὶ θεράποντι Βάβης.
τίς οὖν οὐκ οἶδεν Ἑλλήνων οὐχ ὅτι τὸν ἵππον, ἀλλ̓ αὐτὸν τὸν Ἱππαίμονα; δοκῶ μὲν οὐδὲ Μαγνήτων, ὅθεν ἦν Ἰππαίμων. οὗτος
XXXIX Pero, ¡oh doncella que da noticia de sí misma! Escuchamos al poeta, aunque te busquemos a ti no te hallaremos, como tampoco a la tumba de Midas. Aquellas aguas y árboles aún se encuentran allí y gozan de lozanía, mas con el tiempo todas estas cosas junto con lo demás también parece que se echará en falta, como Midas, como la doncella.
“Un hombre se llamaba Hipemón, el caballo Podargo,
El perro Letargo y el criado Babes.” (a)
¿Qué griego conoció no ya al caballo, mas siquiera al mismo Hipemón? Ni siquiera creo que lo conociera ninguno de los magnesios, de donde era Hipemón.
XL
μὲν οὖν φροῦδος ἐξ ἀνθρώπων αὐτῷ Βάβητι καὶ Ποδάργῳ. ἕτεροι δὲ ἑστᾶσι καὶ γιγνώσκονται, τὴν δὲ ἐπιγραφὴν ἔχουσιν ἑτέρων, καὶ τὸ γιγνόμενόν ἐστιν οἷον ἐν τοῖς μέλεσιν ἀντίσπαστον τὸ μὲν ἐπίγραμμα ῥωμαΐζει, καὶ τρόπον τινὰ ἀντιδιδάσκουσιν οἱ ποιηταί: τρόπον μὲν Ἑλλήνων ἔχουσι, τύχας δὲ Ῥωμαίων. ἐθεασάμην καὶ τὸν Ἀλκιβιάδην τὸν καλὸν τὸν Κλεινίου, οὐκ οἶδ̓ ὅπου, πλὴν ἐθεασάμην ἐν καλῷ τῆς Ἑλλάδος ἐπιγραφὴν ἔχοντα Χαλκοπώγωνος, ἕτερον δὲ περικεκομμένον τὼ χεῖρε, ὃς ἐλέγετο τῆς Πολυκλέους τέχνης εἶναι: ὅραμα δεινόν, ὦ Γῆ καὶ Ἥλιε, Ἀλκιβιάδης πεπηρωμένος.
XL Éste ya había zarpado del país de los hombres junto con Babes y Podargo. Otros están en pie todavía y son conocidos, pero llevan una epigrafía ajena, y lo que sucede es como en los cantos a dos voces. El epigrama por un lado habla latín, los escultores, sin embargo, muestran lo contrario: el estilo es griego, la fortuna, romana.
Contemplaba así mismo al bello Alcibiades (1), al hijo de Clinias, no sé dónde; lo contemplaba de cerca en un hermoso rincón de Grecia con una epigrafía de Ahenobarbo (2). Y otro también que tenía los brazos cortados y que podía ser obra de Policles (3), ¡visión terrible! ¡Oh Gea y Helios! ¡Alcibiades mutilado!
XLI
οἶδα δ̓ ἐγὼ καὶ Ἁρμόδιον καὶ Ἀριστογείτονα δουλεύσαντας ἐν Πέρσαις, καὶ Δημητρίου τοῦ Φαληρέως πεντακοσίους ἀνδριάντας καὶ χιλίους ὑπὸ Ἀθηναίων μιᾷ καὶ τῇ αὐτῇ ἡμέρᾳ πάντας καθῃρημένους. ἐτόλμησαν δὲ καὶ Φιλίππου τοῦ βασιλέως ἀμίδας κατασκεδάσαι. Ἀθηναῖοι μὲν οὖν τῆς εἰκόνος οὖρον κατέχεον, ἐκεῖνος δὲ τῆς πόλεως αἷμα καὶ τέφραν καὶ κονίαν. καὶ γὰρ ἦν νεμεσητὸν τὸν αὐτὸν ἄνδρα νῦν μὲν ἐν θεοῖς λέγειν, νῦν δ̓ οὐδ̓ ἐν ἀνθρώποις.
XLI Yo sé que Harmodio y Aristogitón (1) han sido esclavos en Persia, y que mil quinientas estatuas de Demetrio de Fálero (2) han sido todas ellas destruidas por los atenienses en un solo y mismo día. Se atrevieron incluso a volcar sus orinales sobre el rey Filipo (3). Por un lado los atenienses echaban orina sobre su efigie, aquél por su parte, sangre, ceniza y polvo. Y fue en efecto indignante que al mismo hombre lo pusieran a la altura de los dioses, y ahora en cambio ni siquiera a la de los hombres. En consecuencia yo, que sé que los hombres no respetan ni siquiera a los dioses,
XLII
εἶτα ἐγὼ ταῦτα ἐπιστάμενος ὅτι οἱ ἄνθρωποι οὐδὲ τῶν θεῶν φείδονται, ἀνδριάντος ὑμῖν φροντίσαι δοκῶ; καὶ τοὺς μὲν ἄλλους σιγήσειν μοι δοκῶ, ἀλλὰ τὸν Ἴσθμιον, τὸν ἀγωνοθέτην τὸν ὑμέτερον, Μόμμιος ἐκ βάθρων ἀνασπάσας ἀνέθηκε τῷ Διί, φεῦ τῆς ἀμαθίας, τὸν ἀδελφὸν ὡς ἀνάθημα, ἄνθρωπος ἀπαίδευτος καὶ μηδενὸς τῶν καλῶν πεπειραμένος. ὃς Φίλιππον μὲν τὸν Ἀμύντου, ὃν ἐκ Θεσπιῶν ἔλαβεν, ἐπέγραψε Δία καὶ τοὺς ἐκ Φενεοῦ νεανίσκους τὸν μὲν Νέστορα, τὸν δὲ Πρίαμον. ὁ δὲ δῆμος ὁ τῶν Ῥωμαίων τοῦτ̓ ἐκεῖνο τοὺς ἐξ ἐκείνου ὁρᾶν ᾤοντο, ὁρῶν Ἀρκάδας ἐκ Φενεοῦ.
XLII ¿os parece acaso que me cuido de una estatua? Y parece que omito a los otros, pero al Istmio (1), al que preside vuestros juegos, Mumio (2) lo consagró a Zeus arrancándolo de su pedestal, ¡ay de la ignorancia! a su hermano como ofrenda, hombre rudo que no se abstuvo de ningún mal. Éste, pues, al Filipo, hijo de Amintas, que capturó de los tespios, le puso un epígrafe que decía Zeus, y a los muchachos de Feneo (3), a uno lo llamó Néstor, y al otro Príamo.
XLIII
ταῦτα μὲν οὖν ἔξεστι καὶ γελᾶν. σπουδῇ δέ μοι ἐπελήλυθεν Ἀγησίλαον τὸν βασιλέα τῶν Λακεδαιμονίων τῆς γνώμης μακαρίσαι, ὅστις οὔποτε ἠξίωσεν οὔτε πλαστὰν οὔτε μιμηλὰν τοῦ σώματος ποιήσασθαι, οὐχ ὅτι χωλὸς ἦν, ὥς φασι, καὶ μικρός, ῾τί γὰρ ἐκώλυε μέγαν εἶναι τὸν ἀνδριάντα; τί γὰρ ἀρτίπουν, ὥσπερ τὸν Εὐφράνορος Ἥφαιστον;᾿ ἀλλὰ τοῦτ̓ ἐκεῖνος εἶδεν ἀκριβῶς ὅτι μὴ δεῖ τὰς ἀνθρωπίνας τύχας ἐκτείνειν μηδὲ κινδυνεύειν περὶ τῷ σώματι κατὰ λίθον καὶ χαλκόν. εἴθε γὰρ εἴη καὶ τοῦ σώματος ἀπηλλάχθαι.
XLIII Puede uno reírse de esto, pero en serio, se me viene a la cabeza ahora celebrar a Agesilao (1), rey de los lacedemonios, por su buen criterio, quien no consideró nunca oportuno hacer una representación plástica o retrato de su cuerpo; no porque fuera cojo, como dicen, ni bajo, (¿pues qué impediría que la estatua fuese grande?), sino porque él sabía en rigor que no se debe prolongar el azar del hombre ni hacerlo peligrar en piedra o bronce.
XLIV
χαιρέτω δ̓ ὁ Δαίδαλος καὶ τὰ Δαιδάλου μιμηλὰ τεχνήματα: ἄδην Προμηθέως, ἄδην πηλοῦ. καίτοι καὶ τὸ σῶμα τῶν γενναίων φασὶν ἀλλότριον εἶναι ,ἐπειὴ μάλα πολλὰ μεταξὺ
῾σώματός τε καὶ ψυχῆς. ὁ μὲν γὰρ οὐκ ἔστιν οὐδὲ φροντίζει τοῦ σώματος κάμνοντος. ἐμαίνετο Καμβύσης ὡς Ἄμασιν τὸν Αἰγυπτίων βασιλέα τὸν νεκρὸν αὐτοῦ κεντῶν τε καὶ μαστιγῶν. Αἰγύπτιοι μὲν γὰρ λέγουσιν Ἄμασιν ἐκ πλείονος ὑφορώμενον τὴν Καμβύσου χαλεπότητα τὸν μὲν αὑτοῦ νεκρὸν ἀποκρύψαι, ἄλλον δ̓ ἀντ̓ αὐτοῦ ὑποβαλεῖν, καὶ
XLIV ¡Ojalá fuera posible incluso liberarse del cuerpo! ¡Adiós a Dédalo y a los artificios imitativos de Dédalo! ¡Ya está bien de Prometeo(1)! ¡Ya está bien de la arcilla! Aunque dicen que el cuerpo de los valientes es cosa ajena: “pues en verdad hay muchas cosas entre medias” (a)
del cuerpo y del alma. Pues ésta ni está presente ni se cuida del cuerpo sufriente. Mostrábase Cambises (2) enfurecido con Amasis (3), el rey de los egipcios, y punzaba y fustigaba su cadáver. Los egipcios sin embargo dicen que Amasis, que suponía desde hacía mucho tiempo la severidad de Cambises, escondió su propio cadáver haciendo pasar por suyo el de otro en su lugar, y que éste fue el que cayó en manos de Cambises.
XLV
τοῦτον εἶναι τὸν Καμβύσῃ περιπεσόντα. ἀλλ̓, ὦ Αἰγύπτιοί τε καὶ Καμβύση, εἴτε ἄλλος τις ἦν ὁ ταῦτα παθὼν εἴτε αὐτὸς Ἄμασις ἦν, τύπος ἦν ἄναιμος, ἄσαρκος, ἄψυχος. τοῦτον, εἴ σοι φίλον, ἕλκε καὶ σπάραττε καὶ κέντρου, Ἄμασιν δὲ οἰ κατείληφας. ἕτερος δέ τις ζῶν, ἐμπνέων, αἰσθανόμενος,
Πτίσσε πτίσς᾿, ἔφη, τὸν Ἀναξάρχου θύλακον: Ἀνάξαρχον γὰρ οὐ πτίσσεις.
οὗτος γὰρ ἁνὴρ ἐμπεσὼν μὲν εἰς ὅλμον, τυπτόμενος δὲ τοῖς ὑπέροις, αὐτὸς οὐκ ἔφη πτίσσεσθαι, ἀλλὰ τῶν αὑτοῦ ὅπερ ἔτυχε περικείμενος: ὥσπερ φασὶ Περσῶν τοὺς ὁμοτίμους λαμβάνειν πληγάς, ἀντὶ τοῦ σώματος τὸν κάνδυν.
XLV Pero, ¡oh egipcios y Cambises!, ya fuera otro el que sufriera esto, ya fuera el propio Amasis, no se trataba sino de una figura sin sangre, sin carne, sin alma. Ésta, si así te place, arrástrala, desgárrala, aquijonéala, pero no es de Amasis de quien te has apoderado. Y otro hombre que vivía, que respiraba, que sentía, decía en cierta ocasión:
“Tritura, tritura la carcasa de Anaxarco, pues no es a Anaxarco a quien trituras.” (a)
Este hombre en efecto, que había sido arrojado al interior de un mortero, mientras era golpeado por las manos del almirez, sostenía que no era a él a quien golpeaban, sino solamente a su envoltorio. Al igual que dicen que los altos dignatarios persas, en vez de en el cuerpo, reciben los golpes en su caftán.
XLVI
Πέρσαι μὲν οὖν ἐπὶ τούτῳ δυσφοροῦσιν: Ἕλλην δ̓ ἀνὴρ παρεῖχε τύπτειν τὸ σῶμα ὡς κάνδυν ὡς ἱμάτιον: ἡμεῖς δ̓ οὐ παρέχωμεν τὸν ἀνδριάντα χωνεύειν, κἂν αἰσθάνηται; νῦν δ̓ ὁ μὲν κρείσσων αἰσθήσεως, ἐγὼ δὲ κατὰ τὴν Εὐριπίδου Λαοδάμειαν οὐκ ἂν προδοίην καίπερ ἄψυχον φίλον. βούλομαι οὖν αὐτὸν ὡς αἰσθανόμενον παραμυθήσασθαι. ὦ λόγων ἐμῶν σιγηλὸν εἴδωλον, οὐ φαίνῃ; οὐδὲ γὰρ ὁ πρὸ σοῦ Ἀριστέης: ὧδε γὰρ ἔσχε κἀκείνῳ, ὡς ἐμοὶ εἰκάσθη, ἀναστῆναι μὲν αὐτὸν ὑπὸ τῶν Προκοννησίων, ἀφανισθῆναι δὲ ὑπὸ τῶν ἐχθρῶν: λόγον δ̓ ὑπὸ τῶν αὐτῶν τούτων διαδοθῆναι, ὡς οὔτε ζῶν οὔτε τεθνεὼς φαίνοιτο Ἀριστέης. ἀλλὰ καὶ τότε καὶ νῦν καὶ πρὸς ἅπαντα τὸν χρόνον ἔζη Ἀριστέης.
XLVI Hasta ese punto lo llevaban mal los persas, ciertamente. El varón griego prestaba su cuerpo a los golpes como si fuera un caftán. ¿Nosotros no entregaremos la estatua a la fundición aun cuando sea sensible? Mas ahora ella está más allá del dolor, y yo, según la Laodamía (1) de Eurípides (2):
“No traicionaría a una amiga ni aunque le faltara el alma.” (a)
Quiero consolarla como si estuviera consciente. Oh tú, callada figura de mis discursos, ¿no te me muestras? Así tampoco lo hizo Aristeas (3) antes que tú, pues este destino tuvo también él, lo mismo que se puede conjeturar del mío, que le fue erigida una estatua por los proconesios, y los enemigos la hicieron desaparecer. Y fueron esos mismos hombres quienes divulgaron el siguiente relato: que Aristeas no aparecería nunca ni vivo ni muerto. Pero Aristeas vivía entonces y vive hoy, y lo hará por toda la eternidad.
XLVII
μνάσεσθαί τινά φαμι καὶ ἕτερον ἀμμέων. πάνυ γὰρ καλῶς εἶπεν ἡ Σαπφώ: καὶ πολὺ κάλλιον Ἡσίοδος, φήμη δ̓ οὔτις πάμπαν ἀπόλλυται, ἥντινα λαοὶ πολλοὶ φημίξωσι: θεός νύ τίς ἐστι καὶ αὐτή. ἐγώ σε ἀναστήσω παρὰ τῇ θεῷ, ὅθεν οὐδείς σε μὴ καθέλῃ, οὐ σεισμός, οὐκ ἄνεμος, οὐ νιφετός, οὐκ ὄμβρος, οὐ φθόνος, οὐκ ἐχθρός, ἀλλὰ καὶ νῦν σε καταλαμβάνω ἑστηκότα. λάθα μὲν γὰρ ἤδη τινὰς καὶ ἑτέρους ἔσφηλε καὶ ἐψεύσατο, γνώμη δ̓ ἀνδρῶν ἀγαθῶν οὐδένα, ᾗ κατ̓ ἄνδρα μοι ὀρθὸς ἕστηκας.
XLVII “Digo que alguna persona se acordará de nosotros.” (a)
Dijo Safo (1) con mucha claridad; y todavía mejor Hesíodo (2):
“Ninguna fama muere del todo, aquélla que muchos pueblos divulguen,
Ésa misma es hoy una diosa.” (b)
Yo te alzaré de nuevo junto a la diosa, allí donde nadie te derribe, ni el terremoto, ni el viento, ni la nevada, ni la lluvia, ni la envidia, ni el enemigo, sino que ya mismo te imagino en pie. Pues el olvido ya antes hizo equivocarse y engañó a otros muchos, mas la opinión de los varones rectos, a nadie. Por mediación de ella te alzas firme para mí a la medida del hombre.
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[A partir del texto establecido en Favorinos d’Arles – Œuvres. Tome I : Introduction générale – Témoignages – Discours aux Corinthiens – Sur la fortune. Traduit par : Yvette Julien, Commentaire de : Eugenio Amato. Les Belles Lettres, Paris, 2005]
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Santiago Blanco del Olmo
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