En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – XXXVI – Rafael Guardiola Iranzo

En época de rosas – «El sueño de la Primavera» [Primera antología breve de poesía] – XXXVI – Rafael Guardiola Iranzo

El sueño de la Primavera – Primera antología breve de poesía – XXXVI

 

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La mirada del ciervo

¿Cómo se verán desde el aire nuestros cuerpos secantes,
entrelazados y ardiendo, y consumiéndose en el tiempo?
¿Cómo podré dibujar, perfilando con carbón y negra miel
nuestra sombra ocre y marina desde esta limpia atalaya?
¿Cómo correrá la sangre de la carne, desbordándose a mares
o a ríos, bajo las suaves sábanas de tu pecho palpitante?
¿Cómo sabrán tus caricias derritiéndose, siempre ciertas,
brotando a borbotones, acercándose a mi orilla con deseo?
¿Cómo podré escuchar el blando rumor del agua templada
que surge de ese torrente de luz que nos aturde en los abrazos?
¿Cómo podré sostener erguida la mirada en la mirada azul
del ciervo que nos observa y vigila, solemne, siempre en silencio,
y que la desnudez nos recuerda, sin aristas, sin requiebros?
¿Cómo tejeré las alas blancas para poder volar contigo
sobre la copa de plata de los álamos del bosque infinito,
sencillo y frondoso que puebla y llena mis sueños,
rozando las hojas de plata, los arrugados troncos,
respirando la dulce savia y el algodón de tu incienso?
¿Cómo aprenderé a jugar como un niño inquieto,
corriendo sin freno, abriendo mucho los ojos,
libre, cayéndome, levantándome, saltando,
siendo mi dueño, con las rodillas arañadas,
con los ojos muy abiertos sí, libre, contento?
¿Cómo abriré la puerta de cristal y abrazaré
ese espacio inmenso, azul, maternal y eterno,
al que acceden confiados mis besos más intensos,
ese verde horizonte, sereno, sibilante y arcano.
¿Cómo me pondré en pie ante la puerta,
mientras acunas tu sueño amante y rojo
junto al fuego, tendida, desnuda, casi levitando?
¿Cómo conservaré el calor que sigue habitando
tu ropa cuando abandonas el lecho,
y el húmedo y regio aroma de tu piel afrutada
y fresca, y la sal dulce de tus lágrimas,
las sinuosas curvas saladas de tu sexo,
y la profunda boca amante de tus manos?
¿Cómo podré pasear contigo y con el viento
en las angostas calles de las ciudades viejas?
¿Cómo encontraré la senda de tu mirada,
asida siempre a los árboles, feliz, a veces seria,
felina, resuelta, bailando, elegante, concentrada,
firme y tersa, ondulante, serpenteando, brillante,
susurrándote cerca, que tu piel es siempre mi piel
cuando el ciervo nos contempla
unidos en una antorcha,
simplemente ardiendo?

 

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Rafael Guardiola Iranzo

Autor
Categories: En época de rosas

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