Lo perfecto da asco – Antonio Costa Gómez
Overview
Lo perfecto da asco
***

***
Lo perfecto da asco
La alta definición en todo. El tiburón en internet que pretende ser más nítido que el tiburón real. Los que son más papistas que el papa.
La brutal nitidez en las luces, en los sonidos. Inventan máquinas y máquinas que pretenden ser más reales que la realidad misma.
Y por eso son brutales y poco reales. Porque la realidad está llena de matices y de sutilezas, de nuances.
Hablan de la nitidez de los sistemas modernos de reproducción del sonido, cada vez más agresivos, cada vez más pedantes. Y de que son mucho más fieles que los antiguos vinilos, donde había ruidos, invasiones del ambiente, no sé qué que les molesta. Pero eso le daba encanto y humildad.
Era mucho mejor que esta pedantería tecnológica del sonido que es tan impecable e impoluto que da asco. Es como el agua destilada, tan destilada que no se puede beber.
O como el pez de internet, que es mucho más fiel que el pez que va por el mar, pero que no se come. Solo nos invade estridente la vista.
Y así están con los inventos, cada vez más agresivos, más invasores. Para que compres y compres. Como si te hacen una muñeca de Josefina mucho más nítida que Josefina. Pero no es Josefina, concreta y difusa.
O como cuando restauran el Pórtico de la Gloria, con sus tecnicismos y sus mediciones, y te dicen que han quitado los añadidos del tiempo. Pero cuánto encanto le daban esos añadidos.
Porque todo está inmerso en el tiempo. Y si no, es una pura abstracción matemática.
Y dice en el gran diario el Stalin de la crítica musical: “la milonga de los vinilos, en ellos se oyen ruidos”.
Él quiere el puritanismo de la precisión sin nada más, como el cristiano que es más cristiano que Cristo.
Y en las imágenes es la época del color estridente, del realismo que le da lecciones a la realidad. Y nos apabulla y nos sofoca.
En la rigidez te encierras, en los matices te escapas. Prefiero esos cuadros difusos de Jules Pascin y esos vinilos con la grabación llena de imperfecciones.
La perfección y la exactitud me dan asco.
“No hay nada bello sin algo extraño en las proporciones”, dijo en su momento más lúcido Edgar Allan Poe. Y lo demás es repugnante.
***
Antonio Costa Gómez
About Author
Related Articles

