«Comunión de los santos I. Poesía reunida (1979-2018)», de Roger Santiváñez – Luis Correa-Díaz
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Comunión de los santos I. Poesía reunida (1979-2018), de Roger Santiváñez [Reseña]
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Comunión de los santos I. Poesía reunida (1979-2018), de Roger Santiváñez [Reseña]
El ejercicio de reunir su obra, tiene algunos antecedentes a Comunión…, y lo encontramos, por ejemplo, en Sagrado. Poesía reunida, 2004-2016 (Lima: Peisa, 2016) y Santificado sea tu nombre. Poesía 1977-2017 (Quito: El Angel Editor, 2020). Roger Santiváñez, fundador, junto a Marianela Dreyfus, del renombrado Movimiento Kloaka en Lima a comienzos de los 80, es un poeta que cuida su obra en todos los aspectos que le caben a su rol de oficiante del verbo, incluido éste de irla recogiendo cada tanto y así recordarnos la armonía de sus partes, una euritmia de innegable presencia y efecto.
La última entrega, entonces, de esta constante tarea suya, es Comunión de los santos… El poeta no lo es –aunque su apellido quisiera indicar lo contrario-, no lo es sino por lo mejor de su escritura. Gran parte de los títulos que el poeta nacido en Piura, afincado hace largo tiempo en las riberas del Cooper River en New Jersey, USA, ha ido publicando a lo largo de estos años, llevan esa impronta y referencia a lo santo y la santidad en sentidos muy diversos, incluido el poético, pero que no recuerdan en ningún caso a Amado Nervo. Baste mencionar que, entre otros, aquí se incluye Cor Cordium (1995), Santa María (2001), Eucaristía (2004) y Virtú (2013). El lenguaje del poeta y para el poeta es un asunto sacro, aun cuando se esté / se escriba, a veces, contra él.
Dentro de los posteriores a la fecha de cierre de estas obras poéticas completas I, se cuenta, por ejemplo, Santa Rita de Lima (Lima: Hipocampo Editores, 2021), del que –entreparéntesis, y que rima con lo quiero dejar apuntado aquí– dije en Facebook en su momento: “No puedo sino estar feliz y agradecido al recibir este libro, Santa Rosa de Lima (poema sacro en 31 silvas), de Roger Santiváñez, el poeta peruano contemporáneo más relevante -y lo digo con conocimiento de causa. La Santa en sus poemas es la de ayer y una de la Lima actual. Santiváñez no sólo vuelve al erotismo unitivo de todo verdadero misticismo, sino que además nos ofrece en el escenario a orillas del Rímac, una historia de amor al revés de lo enseñado-aprendido por siglos, donde Rosa es el Amado de un cantar de los cantares desvirgado y popular, y la voz poética una Amada que del mundanal ruïdo saca su santidad. Gracias por esos tres años que le tomó al poeta componer esta ‘canción’ en ‘páginas sagradas’ que no se sabrá entender del todo, pero que se oye clarito en la ciudad por las noches.”
La poesía de Santiváñez, como es justo, ha gozado desde un comienzo de un alto reconocimiento, expresado de las más diversas maneras, pero, ciertamente, aún no de modo suficiente. ¿Qué se pensaría si se dijera que ya merece un premio nacional en su país y uno hispano/iberoamericano? Pues, ninguna, de esto no tengo ni la más mínima duda, todo lo contrario. De ella se ha dicho, entre muchas otras cosas, que por sus poemas transita un “barroco subterráneo” (Judah Rubin [1]), que contiene, en fondo y forma, “evocaciones virreinales” (Mateo Díaz Choza [2]), o que, como se suele afirmar de todo gran poeta, “ha levantado a partir de Eucaristía (2004) uno de los proyectos más ambiciosos y rupturistas de la poesía peruana contemporánea” (José Carlos Yrigoyen, quien escribe, al mismo tiempo, la reseña más relevante sobre Santa Rosa…[3]).
A mí, en lo personal de mis lecturas de su trabajo, me gustaría anotar e insistir en que lo que es santo y sagrado en la obra de Santiváñez, más allá de temas, vaivenes de la fe, reminiscencias y materias de tipo poético-lingüísticas, son los libros y la escritura. Por eso creo que me quedaría con la expresión ‘hagiografía poética’, en el entendido que implica en este punto decirlo de la poesía –como una biografía del poema = canto, que es su única encarnación–, no dejo, por lo mismo, de recordar los poemas de Cor Cordium (pp. 159-171). Pero, no se trata aquí de una ‘defensa’ de la poesía, un renovado activismo muy al uso en tiempos actuales. La poesía para el poeta en cuestión es eso, una santa, de allí mi entusiasmo también con el libro Santa Rosa de Lima, en cuanto vi en él una especie de concreción totalizante y donde se reformula, porque es un distintivo en Santiváñez desde siempre, lo que de verdad importa en poesía, “the poem itself as magic pad”, usando las palabras de Rubin al comentar un trabajo de Silvia Goldman sobre el poeta.
Los santos libros que un poeta, oyendo a la santa decírselos entre sus gozos y cuitas, eróticas e históricas, le roba a ella a sabiendas. Esto representa Comunión I para mí y quedo a la espera del volumen II y de los demás sueltos que se vayan haciendo públicos.
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Luis Correa-Díaz
University of Georgia
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Nota
Roger Santiváñez. Comunión de los Santos I Poesía reunida (1979-2018). Libros de la resistencia, 2023. ISBN: 978-8415766971
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Notas al texto
[1] https://jacket2.org/feature/subterranean-baroque.
[2] https://www.vallejoandcompany.com/evocaciones-virreinales-o-la-rosa-segun-santivanez/.
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