En el principio está el fin – Silvia Olivero Anarte

En el principio está el fin – Silvia Olivero Anarte

En el principio está el fin

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Sarah Eliivna Stern, ​​Sonia DelaunayPrismes Électriques [1914 – Musée National d’Art Moderne -Centre National d’Art et de Culture Georges Pompidou – Paris – France]

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En el principio está el fin

ξυνὸν γὰρ ἀρχὴ καὶ πέρας ἐπὶ κύκλου περιφερείας

Es común (= coincidente), pues, el principio y el fin sobre la circunferencia de un círculo

Heráclito, 35. Fr. 34 Marc. [B 103 DK]

Inicia la obra, el primer sonido no nace de la nada, pero emerge del silencio. En su devenir se certifica la máxima fenomenológica de mi maestro, Octav Calleya, heredada de su propio maestro, Sergiu Celibidache: un sonido solo, aislado, no puede volverse música, necesita relacionarse con otro con quien crea una direccionalidad, una polarización tensional. No existe la repetición, la conciencia humana no percibe del mismo modo dos sonidos, aunque sean el mismo. En este proceso, la música se expande en el tiempo y el espacio, cuando no puede expandirse más, alcanza el clímax y tras él comienza el proceso de compresión.

A partir de estos principios, que aspiran alcanzar la Verdad en la obra, Celibidache manifiesta esta otra máxima: EN EL PRINCIPIO ESTÁ EL FIN, y lo explica de este modo: Si el final es la Verdadera consecuencia del comienzo, se produce lo mismo que en el acto de pensar, en el cual el final es contemporáneo al comienzo. Sin embargo, de acuerdo a su esencia y no obstante que tanto el acto de pensar como el acto musical se materializan en un continuum espacio-temporal, ambos son Atemporalmente Simultáneos. Por ello, el primer compás está en correlación con el último. Al materializar una partitura en sonido, al darle vida a la obra, debes saber en cada momento dónde estás y qué relación tiene con el pasado y con el futuro, he ahí la atemporalidad en la simultaneidad que te ubica en la verdadera experiencia de Consciencia.

Un crescendo o diminuendo ha de ser orgánico, al igual que un accelerando o ritardando. La música está en directa correspondencia con lo biológico. La relación en el principio está el fin con el hecho vital, nacimiento, vida y muerte, es evidente. Cada instante de nuestra vida está en relación con nuestro desarrollo y nuestras experiencias y avanzan en camino hacia un cierre de ciclo vital. Cada paso está relacionado con el anterior y con el siguiente, ya sea por unidad o por contraste. La música es la vida y la vida es la música, nos trasciende del modo más absoluto, hasta el punto en que Schopenhauer vincula la música con la Voluntad misma.

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Taido Shufu [1776 – 1836] – 円相 / Ensō / Círculo

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Henrich Schenker, quien pensaba que el movimiento no sólo se produce de lo simple a lo complejo, sino también de lo complejo a lo simple, ofreció una perspectiva orgánica que cohesiona el tiempo y el espacio, representado este último en relación a la arquitectura musical. Los pilares son la estructura en sí, junto con el poder estructurador de la armonía. Wilhem Furtwängler explica el concepto Ferhören de Schenker, que podemos traducir como Escuchar desde lejos. No hay nada inconexo, nos dice, en cada acción tenemos implícitos su antes y su después en el sentimiento…cada cosa tiene causas situadas aparentemente a gran distancia y apunta a menudo a cosas situadas a gran distancia. De este modo, el análisis schenkeriano permite mirar la obra desde lejos, comprendiendo las relaciones cercanas que emanan de la distancia, distancia que en música -como arte temporal- traducimos en tiempo, sin embargo, está inmerso en una arquitectura que percibimos espacial y que incluye múltiples dimensiones simultáneas sobre los pilares de la estructura.

Y cuando hablamos de tiempo no nos referimos al Tempo musical. Al preguntar Celibidache a Fürtwangler sobre el tempo exacto de una obra, el maestro respondió ¿qué pregunta es esa? ¡Tal y como deba sonar! Esto implica que no existe una ratificación metronómica. El tempo, para Celibidache es condición para que las manifestaciones sonoras queden agrupadas en una unidad. J.S. Bach prohibía tocar su obra a quien no captaba en ellas el tempo correcto, a pesar de no contener referencia temporal alguna. La grafía musical queda siempre incompleta en su superficie, sin embargo, los ojos que buscan en la profundidad fenomenológica de la música pueden alcanzar un grado de sabiduría que permite tomar consciencia del todo y las partes en LO UNO.

Ernest Ansermet, en su escrito sobre el gesto del director de orquesta, insistía en que en las indicaciones del director TODO debe estar incluido, no añadido, conectando con la idea de LO UNO de Celibidache. ¿Y qué es Lo UNO? Celibidache rogaba que comprendiésemos que la relación entre el sonido y el hombre es única así-y-no-de-otra-manera. Cuando diferentes manifestaciones individuales se materializan en el ahora, decía, se integra en la unidad generadora. Esta unidad integradora de la multiplicidad es la meta a perseguir por el músico, al ser una cualidad de la conciencia humana.

El estudio de una obra permite tomar consciencia de la multiplicidad de sus diferentes elementos, recorrer el camino contrario al compositor, viajar en el tiempo, hacia delante y hacia atrás, relacionando los sonidos en pequeñas, medianas y grandes distancias, mirar la partitura como si de un cuadro pluridimensional se tratase, impregnándote de su esencia, cantar el primer sonido e inmediatamente el último, unificando su nacimiento y su muerte, conectando ambos como el círculo de Heráclito. Y, en el momento en el que la esencia de la obra te trasciende, realizas el trabajo a la inversa, dirigiendo desde el primer sonido en relación al último, conectando, a cada paso, el principio con el fin.

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Silvia Olivero Anarte

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Bibliografía:

Calleya, O. (2013). En el atril de la vida. Fundación Málaga

Celibidache, S. (2017). Fenomenología de la Música. Buenos Aires, Melos

Ansermet, E. (2000). Escritos sobre música. Barcelona, Idea música

Forte, A; Steven, G. (1992). Introducción al análisis schenkeriano. Barcelona, Labor

Furtwängler, W. (2012). Conversaciones sobre música. Barcelona, Acantilado

Schopenhauer, A. (2016) Sobre música. Madrid, Casimiro

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