Entrevista a Lourdes Moreno, Directora Artística del Museo Carmen Thyssen de Málaga [Con motivo de la Exposición «Fantasía árabe. Pintura orientalista en España (1860-1900)» – Del 12 de octubre de 2019 al 01 de marzo de 2020] – Sebastián Gámez Millán

Entrevista a Lourdes Moreno, Directora Artística del Museo Carmen Thyssen de Málaga [Con motivo de la Exposición «Fantasía árabe. Pintura orientalista en España (1860-1900)» – Del 12 de octubre de 2019 al 01 de marzo de 2020] – Sebastián Gámez Millán

Entrevista a Lourdes Moreno, Directora Artística del Museo Carmen Thyssen de Málaga [Con motivo de la Exposición «Fantasía árabe. Pintura orientalista en España (1860-1900)» – Del 12 de octubre de 2019 al 01 de marzo de 2020]

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Cartel de la exposición. Francesc Masriera – Muchacha mora [1889 – Óleo sobre lienzo, Colección particular]

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Con motivo de la nueva exposición, Fantasía árabe. Pintura orientalista en España (1860-1900), entrevistamos a Lourdes Moreno, Directora Artística del Museo Carmen Thyssen de Málaga, y, junto con Francesc Quílez, coordinador de colecciones del MNAC, comisaria de la muestra.

¿Qué es lo que podemos encontrar en esta exposición?

A partir de una selección de los más importantes maestros del género, Fantasía árabe, pintura orientalista en España (1860-1900) muestra un repertorio de obras que tratan este asunto. Al mismo tiempo, la exposición propone un diálogo de la pintura española con la francesa, pionera en esta temática a partir del viaje de Eugène Delacroix a Marruecos y Argelia, en 1832.

Además, pueden contemplarse fotografías de la época que sirvieron de inspiración a los pintores para realizar sus obras, y, junto a ello, un interesante conjunto de objetos que incluye cerámicas, joyas o armas, dado que muchos de estos artistas fueron coleccionistas y tuvieron piezas similares en sus estudios para representarlos con la mayor fidelidad posible.

2.- Dado que no parece posible carecer de intencionalidad o ser neutral en sentido estricto a la hora de desplegar un hilo expositivo ¿qué es lo que queréis mostrar?

Después de más de tres décadas sin una exposición sobre este asunto en nuestro país, cuando sí se han realizado en otros de nuestro entorno más cercano, parecía interesante volver a revisitar el asunto y reflexionar sobre ello. La exposición muestra la visión y la calidad con la que estos pintores trabajaron el tema, preocupados por una representación de una gran fidelidad naturalista que evolucionó desde una estética romántica a una vinculada a las reglas más académicas. Supone, además, la constatación de que este tipo de pintura española se imbricó dentro de una corriente internacional, liderada por los artistas franceses, pero en la que también participaron pintores de otros países europeos, como Gran Bretaña, Alemania o Italia. Una pintura que no ha sido valorada lo suficiente, pero que fue realizada, en nuestro país, por más de cien autores distintos, lo que demuestra el elevado interés por parte de la burguesía y la importancia de su acogida en el mercado.

3.- Como sucede con el Modernismo literario, (pienso en Rubén Darío, Valle Inclán, J.R. Jiménez, Manuel Machado…) ¿no hay en la aproximación a lo oriental un propósito de fuga y evasión hacia lo exótico antes que de comprensión de las diferencias? ¿Qué se podría hacer para mitigar esta inadecuada recepción?

En el orientalismo hay un componente de evasión, pero también de referencia al otro. La pintura de esta temática, aunque plasmó la visión de países exóticos en ocasiones a partir de la fantasía o del estereotipo, contribuyó a la popularización de ciertas culturas lejanas, alcanzando un significativo éxito en el mercado.

Las obras ofrecen una visión que resultó fascinante al público de Occidente. La mirada de los primeros pintores, como Eugène Delacroix, o Mariano Fortuny en España, muestra una curiosidad, un interés y una fascinación real. Después, cuando se convirtió en tendencia, muchos pintores se adscribieron a esta corriente repitiendo figuras y lugares hasta caer en la representación tópica.

La exposición evidencia la importancia del escenario español, concebido como puerta de Oriente. Hay que destacar el conjunto arquitectónico de los palacios de la Alhambra, lugar de inspiración para pintores como Fortuny, Boislecomte, Benjamin-Constant o el alemán Adolf Seel, especializado en cuadros de arquitecturas, quien se deleita en la plasmación de los mocárabes del patio de los Leones.

Para otros países europeos el mundo oriental tuvo unas amplias dimensiones geográficas, para España, por cuestiones históricas y geográficas, Marruecos fue sinónimo de Oriente.

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Mariano Fortuny – El vendedor de tapices [1870 -Acuarela con temple blanco – Museo de Montserrat]

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4.- Estructurada en tres partes, “Cercano Oriente”, “Universo fascinante” y “Retratos del exotismo”, ¿en qué medida puede contribuir a trazar puentes entre Oriente en una época de globalización como la nuestra?

La exposición muestra escenas de un universo exótico, en ocasiones real y en otras idealizado, y ofrece la posibilidad de conocer mediante un amplio repertorio la imagen que se transmitió y proponer así una reflexión sobre el asunto. Partiendo de estas premisas, el Museo Carmen Thyssen Málaga organiza un curso monográfico, donde importantes especialistas muestran su visión y desarrollan sus teorías. Junto a ello, otras actividades ofrecen al público distintas perspectivas intentando que el espectador tenga una mirada crítica. Pretendemos contribuir a un conocimiento más profundo del tema y enriquecer la percepción del espectador.

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Benjamin-Constant – El caíd marroquí Tahamy [1883 – Óleo sobre lienzo – Palais-Musée des Archevéques de Narbonne]

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5.- ¿Qué autores y piezas de la muestra destacas y por qué?

En primer lugar, y por orden cronológico, habría que citar la presencia de dos pequeñas obras de Eugène Delacroix, verdadero pionero del orientalismo. Marcado por el movimiento romántico, del que fue uno de sus principales valedores, muestran escenas de la guardia del sultán de Marruecos.

Entre los pintores españoles, ocupa un lugar destacado, sin ninguna duda, Mariano Fortuny. El pintor de Reus lideró esta temática a partir de sus tres viajes realizados en 1860, 1862 y 1871, con una mirada que aúna el deseo de captar la atmósfera del paisaje marroquí junto a escenas y tipos más característicos, mostrando curiosidad y cierta empatía, alternando la pincelada minuciosa, con la que alcanzó la fama, con otra de factura más libre. De Fortuny podemos contemplar veinte obras, de técnicas diversas, como dibujo, acuarela y óleo, algunas de ellas auténticas piezas maestras, como Herrador marroquí, c. 1863, Fantasía árabe, 1866, y, sobre todo, El vendedor de tapices, 1870. Sin llegar a ejercer la docencia, dejó una profunda huella en pintores como Tomás Moragas, José Villegas o Antonio Fabrés, quienes no conocieron esta cultura a través de una experiencia directa. Hay artistas españoles que visitaron el norte de Marruecos y artistas que se inspiran para sus creaciones en otros ejemplos de la pintura orientalista. Entre los primeros, destaca la visión de tipos populares por parte de Josep Tapiró, instalado en Tánger desde 1877, quien manejó con una fascinante precisión técnica la acuarela. Sus obras tuvieron una gran aceptación en el mercado inglés hasta unos años antes de finales del siglo XIX.

Mariano Fortuny fue admirado por algunos pintores franceses y mantuvo una estrecha amistad con algunos de ellos, como Benjamin-Constant, presente en la exposición con importantes piezas como Les Chérifas, de 1884, donde muestra la escena de un harén en penumbra, con una sugerente luz transversal y una recreación en la calidad táctil de los tejidos, mostrando un interior suntuoso, lugar idóneo para la seducción y el misterio, o el Caíd Tahamy, 1880, un militar del mundo marroquí que aparece despojado de toda la arrogancia de su cargo, representado en actitud de descanso, descalzo y sentado, en un espacio con un fuerte contraste de luces y una interesante recreación en los distintos tonos de blancos, que el pintor francés maneja con gran efectividad.

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Agradecemos a Lourdes Moreno su tiempo y su amabilidad, y esperamos que con esta exposición y las distintas actividades que se organizan en torno a ella podamos enriquecer nuestra mirada respecto a Oriente y los otros, sin los cuales, sospecho, no podríamos ser lo que somos, nosotros.

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Josep Tapiró – Retrato de derviche [1908 – Acuarela sobre papel – Colección Círculo de Bellas Artes]

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Sebastián Gámez Millán

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