«Los hijos del desastre» [Trilogía], de Pierre Lemaitre – Una reseña de Fuensanta Niñirola

«Los hijos del desastre» [Trilogía], de Pierre Lemaitre – Una reseña de Fuensanta Niñirola

Overview

Los hijos del desastre [Trilogía], de Pierre Lemaitre

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Los hijos del desastre [Trilogía], de Pierre Lemaitre

Lemaitre ha querido recrear esos terribles años de la Francia destrozada por las dos guerras mundiales,  pero ha buscado una fórmula distinta de la esperada en su literatura hasta el momento.  La visión de la primera posguerra europea, se nos muestra en el primer libro de la serie, Nos vemos allá arriba, comenzando con un último combate en 1918,  que pone la puntilla a la primera Gran Guerra, a punto de firmarse el armisticio. En esos primeros capítulos, de una tensión brutal, el autor presenta a los tres personajes que van a ser centrales en esta primera novela: los soldados Albert Maillard y Édouard Péricourt y el teniente Henri d’Aulnay-Pradelle. La presentación se hace mediante un juego de vida o muerte, a la vez que un terrible acto de traición y de bellaquería. Mientras el lector asiste, aterrado, a los hechos, se le cuenta la historia personal de los tres personajes. Pero ¿cómo se le cuenta? Para rebajar, quizás, el dramatismo de la narración —y esto seguirá en los dos libros posteriores—, el autor usa un tono humorístico: humor negro, se entiende. Toda la trilogía rezuma un muy sutil humor negro, está contada en esa clave; lo que, sin quitar dramatismo y sin dejar de mostrar un paisaje humano desastroso, aligera ese dramatismo introduciendo toda una historia que podríamos llamar picaresca, ya que de lo que se trata es de cómo unos personajes se aprovechan de las circunstancias desoladoras que les ha tocado vivir, para organizar los mayores timos, fraudes y estafas que imaginar se puede, aprovechándose de la situación de hundimiento económico y moral de la Francia de entreguerras. Mas adelante otros personajes, como la familia de Edouard tendrá un papel importante y ofrecerá continuidad.

En Los colores del incendio, segunda parte de la trilogía, los personajes cambian, aunque se continúa con los Péricourt, que se mueven en el mundo de las finanzas. Los años han transcurrido y la acción se sitúa entre 1927 y 1933. Madeleine, la hermana de Edouard Péricourt, será la protagonista principal, junto a su hijo Paul, y otros personajes de importancia, como la voluble Leonce, el malvado André Delcourt, el financiero Joubert, de nuevo Mr. Dupré, que en la novela anterior era la mano izquierda del capitán Pradelle…y Vladi, personaje que pone el contrapunto humorístico. La acción girará alrededor de una venganza: la venganza demoledora de una madre. Y en el proceso de acoso y derribo de una posición social, se muestra al lector una trama de desfalcos, huida de capitales, peligrosos juegos de bolsa —incluye el crack del año 29— engaños y traiciones al más alto nivel.  Todo ello con un toque de ironía y humor, que en este caso no es tan negro como en la anterior novela, pero que alivia el muestrario de corrupciones, hechos deleznables y absolutamente inmorales que aliñan la narración.

En El espejo de nuestras penas, tercera y última parte de la trilogía, aunque el espíritu es el mismo, solo se mantiene una pequeñísima ligazón con respecto a los personajes de las dos obras anteriores: la única es Louise, que tuvo una breve aparición, como niña, en el primer texto, relacionada con los dos principales protagonistas, Edouard y Albert. También hay un breve guiño al citar el nombre de Madeleine.

Ambientada esta tercera novela en el fracaso de la línea de defensa Maginot, y la invasión nazi de Francia, con la humillante declaración de París como ciudad abierta, dejando a la población en manos del ejército alemán de ocupación. Los personajes que protagonizan esta novela son varios: por una parte los soldados Gabriel y Raoul, defensores en la línea Maginot y desertores en el caos posterior al avance alemán; por otra, la maestra Louise Belmont y su vecinoel señor Jules, dueño de La Petite Bohème, así como el enigmático doctor Thirion. Otra línea narrativa —que enlazará con los personajes Raoul y Gabriel—  es la del guarda móvil Fernand y su esposa Alice, trastornados por la caótica marea de fugitivos huyendo hacia el sur de Francia. Y por último, un personaje de opereta, Desiré, cuya delirante y camaleónica figura pone un toque de humor en una trama tan dramática. Todos ellos convergerán en un punto donde se visualizará  la relación que hay entre unos y otros. Una especie de pequeño mundo donde se muestra lo que podría ser una sociedad ideal donde todos se ayudan y comparten sus desgracias y sus ilusiones.

Lemaitre en las tres novelas alterna siempre la acción de los protagonistas con el relato de la historia personal de cada uno, rompiendo el hilo directo, al ir narrando las distintas aventuras de los personajes —siempre desde el punto de vista de cada personaje principal— en principio alternando de modo paralelo, paulatinamente convergiendo al final.

En conjunto, Lemaitre trata de mostrar el desastre y el caos vividos en la Francia de entreguerras, pero presentándolo  de un modo muy humano, con su punto de humor, en compensación por el inevitable dramatismo de los hechos, que, si bien son ficticios, reflejan otros que sí ocurrieron realmente en esos años.

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Fuensanta Niñirola

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Nota

Pierre Lemaitre. Los hijos del desastre [Trilogía]: 1. Nos vemos allá arriba. Traducción de José Antonio Soriano Marco. Editorial Salamandra, Barcelona, 2014. ISBN: 978-8498385915. / 2. Los colores del incendio. Traducción de José Antonio Soriano Marco. Editorial Salamandra, Barcelona, 2019. ISBN: 978-8498389364. / 3. El espejo de nuestras penas. Traducción de José Antonio Soriano Marco. Editorial Salamandra, Barcelona, 2020. ISBN: 978-8418107337.

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