El habitante del Otoño – Sexta antología de cuentos y relatos breves – VII – Casa de empeños – Matteo Belforte
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El habitante del Otoño – Sexta antología de cuentos y relatos breves – VII – Casa de empeños
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El habitante del Otoño – Sexta antología de cuentos y relatos breves – VII – Casa de empeños
Casa de empeños
He empeñado empeñé mi abrigo gris, mi contrabajo y mi amor por ti
un poco de mi amor por ti casi todo
no es que me empeñe en tratar de recuperar algo que es imposible que tan bien no que también bueno tan bien estaría bien
porque si no fuera el caso estaríamos bien los dos pero ya sé he empeñado parte de mis tristeza serena tristeza
ah y mi dolor
pero ay el dolor no puede empeñarse por mucho que te empeñes porque no te lo admiten además y si se pasa y si tuviera fecha de caducidad se disolvería se desvanecería bueno como nos desvanecemos todos ¿no?
el caso es que me dices que me empeño
en algo que es imposible pero no es posible que digas eso
bueno sí es posible pero no es correcto porque lo correcto sería decir:
te empeñas (en tratar de) en conseguir que vuelva algo no sé aquella atmósfera aquel ambiente también no sé el brillo de unos ojos mirando con melancolía
el tacto de nuestras manos entrelazadas
ay el alma las almas eso es lo que verdaderamente importa
como te iba diciendo
he empeñado unos viejos pantalones de franela gris bueno algo verdosos
y mis besos todos no algunos los más valiosos aquellos que dejaban su huella en tu nuca y en muy levemente en la comisura de tus labios
muy levemente
no creo que mi amor valga mucho aunque me han prestado bastante la verdad bueno pero no por mi amor más bien porque ya me conocían de otras veces ¿qué de nuevo por aquí?
así que no es que me empeñe en recuperar algo que claro que sí el olor por ejemplo tu inquietud las distancias vencidas cierto ardor
claro que cuando te empeñas en algo desempeñas un papel no sé y si no te empeñas también porque a ver siempre hay alguien en la casa de empeños esperando
pero no te dan más que un pequeño boletito un papel pequeño pautado con un número y una letra
como todo el mundo sabe sobre todo los cabalistas medievales toda alma lleva inscritos una letra y un número
que son su cifra no el cero sino su cifra un misterio tal vez bueno eso no lo sé lo que sé es que el señor que está esperando siempre en la casa de empeños es calvo, tiene bigote y está fumando un puro
me cuentan que en realidad no es nadie un antiguo personaje caído de alguna página de algún libro olvidado pero tú sabes yo sé que eso no puede ser verdad que la verdad era nuestro amor ya olvidado cuyos rescoldos iluminan alguna noche desde su lejanía
no he empeñado eso sí el recuerdo de tu nombre
el olvido sí por qué quién va a querer un olvido pero a lo mejor si se olvidara el olvido de sí mismo
si el olvido en su olvido me devolviera alguna aurora no sé la aurora de tu presencia
qué presente sería
y quizás sería bueno olvidar al olvido en su olvido olvidando olvidándose
el contrabajo sí que lo voy a echar de menos
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Matteo Belforte

