Más inútil que la música, Pablo Bujalance – Sebastián Gámez Millán

Más inútil que la música, Pablo Bujalance – Sebastián Gámez Millán

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Más inútil que la música, Pablo Bujalance

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Más inútil que la música, Pablo Bujalance

Pablo Bujalance (1976, Málaga), escritor y periodista, ha cultivado casi todos los géneros literarios, desde la poesía, Padre (2004) y Los relojes del río (2021), al ensayo, El diario de Próspero (2015), desde la novela, Lázaro en Babilonia (2008), La apnea del hipopótamo (2012) y Disolución (2015), al teatro, una veintena de obras estrenadas desde 2011 y recogidas parcialmente en Los inocentes (2023), pasando, naturalmente, por el reportaje, la entrevista o la crítica de arte. Sin embargo, hasta donde me consta nunca había publicado un libro completo de prosas poéticas, cosa que ha hecho en Más inútil que la música.

El título procede de una cita de Cioran, y con ello apunta al ideal clásico de non serviam: “es una inutilidad expresada en el doble sentido, en el del rechazo de servir de instrumento a otros y en el de la aceptación de que el instrumento, en realidad, tampoco da para mucho”, como declara en el prólogo-entrevista, en el que se invierten los papeles habituales, de modo que es Chantal Maillard quien pregunta y Pablo Bujalance quien responde. Además de claves interpretativas de este libro, este prólogo-entrevista también esclarece aspectos medulares de la obra del escritor.

Confiesa que no sólo estas prosas poéticas, sino cualquier línea que escribe está atravesada “por la noción de otredad”. ¿Podemos existir tal como somos, tal como se configura y reconfigura continuamente nuestra identidad, sin los otros? Habla “del atrevimiento de encontrar en el otro a uno mismo”, con “la posibilidad de que ese `uno´ que habita en el otro represente una versión mejorada, preferible. Digamos que comparto la sospecha de que lo mejor de cada uno se encuentra siempre en otro”. Considera a Don Quijote el arquetipo de aquel que se encuentra en el otro.

Dicho en otras palabras, para llegar a ser el que eres, según la célebre paradoja de Píndaro, imperativo ético de autores como Goethe, Nietzsche u Ortega y Gasset, se requiere inevitablemente a los otros, además de un perseverante esfuerzo, fidelidad a sí mismo y suerte. De forma aún más radical y original, Pablo Bujalance se refiere a la “guerra” como “la anulación del otro, al reconocimiento del otro como enemigo y a la imposibilidad de encontrarse en ese otro”. No perdamos de vista que en cualquier proceso discursivo previo o simultáneo a una guerra se produce una deshumanización de los otros, ya sean de una nación, etnia –dirán “raza– o lo que quiera que sea diferente.

Compuesto de LXII fragmentos tejidos de imágenes a menudo irracionales, el silencio ocupa un espacio cada vez más amplio, tanto en la filosofía de vida como en la escritura del autor: “Desear la música es desear el silencio”. Del mismo modo que no hay música sin silencio, no hay poesía sin silencio. Lo sabemos al menos desde José Ángel Valente, acaso el más destacado representante de la llamada poesía del silencio. No lo mencionamos por casualidad: salvando las diferencias, me parece advertir un aire de familia entre Más inútil que la música y No amanece el cantor o Fragmentos de un libro futuro.

Todavía más: concibe la escritura como balbuceos. Sin ir más lejos estos fragmentos se aproximan por momentos a balbuceos, no porque no alcancen a expresar algo íntimo y profundo, sino antes bien porque es consciente de que “nunca llegamos a decir plenamente”: “El pájaro que nace en mi garganta no sobrevivirá al invierno. Su plazo se ha cumplido sin demora: no ha sabido decir lo que debía ser dicho”. Según Gadamer, “es la conciencia de que cualquier hablante, en cualquier instante en que está buscando la palabra correcta –es decir, la palabra que alcanza al otro–, tiene al mismo tiempo conciencia de que no termina de encontrarla”. Paradójicamente, este “insatisfecho deseo de la palabra pertinente” constituye la vida del lenguaje. Los escritores, que se dedican a buscar interminablemente la palabra justa, son seguramente los más conscientes de ello. Así, afirma: “creo que cada nuevo texto que escribo es un intento de decir mejor lo que había querido decir antes”.

Estas prosas poéticas contienen numerosos ecos, alusiones y referencia mitológicas, religiosas y literarias. En la primera línea de la penúltima prosa hay un diálogo intertextual con Hamlet a la vez que con la poeta Szymborska: “Y si fuese posible ser y no ser al mismo tiempo”. Precisamente termina con un verso que es una paráfrasis del final de Hamlet: “El resto es secreto”. Ciertamente siempre habrá perspectivas que permanezcan sin conocer. Por cierto, al inolvidable personaje de Shakespeare lo considera el paradigma de “conciencia lúcida” (…) capaz de asumir hasta qué punto el parto y la tumba se refieren a lo mismo”. El fragmento XLVII revela de forma sorprendente cómo la muerte y la vida son dos caras de una misma moneda.

Paul Valéry definió a Hamlet como alguien de una “lucidez mortífera”. Estas prosas poéticas de Pablo Bujalance, que son en primer lugar ejercicios sobre sí mismo para acceder a otra forma de percibir, comprender y estar sobre el mundo, propone otra lucidez más sensata, una suerte de ciencia de aceptar la vida, a pesar de los pesares y siempre con algún pesar, pero no por resignación, sino por medio de la comprensión y de la gratitud.

“Escribía como un río: a cada trazo, la corriente arrastraba un fragmento de sí y lo disolvía hasta el último grano. Consideró que lo que se llevara aquella corriente que fluía en el sueño era materia sobrante, reducto prescindible, excrecencia desprendida. Y aceptó su propia erosión, paulatina y constante. Así se fue asimilando en el río, vertiéndose en sus recodos y ensenadas, desmembrando en un viaje hasta el mar cegado. Cuando escribió su última palabra, apenas un guijarro del tamaño de un huevo quedó en su nicho. Los ojos que debieron leer su testamento buscaban ya otra costa en los espejos del cielo”.

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Sebastián Gámez Millán

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Nota

Pablo Bujalance. Más inútil que la música. Prólogo-entrevista con: Chantal Maillard. Jákara Editores, Málaga, 2023. ISBN: 978-84-127594-3-3.

Categories: Crítica Literaria

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