Café Montaigne
  • La Caja del Entomólogo
  • Planet Alex
  • Entre pinceles
  • Griego para Perros
  • La Stravaganza
  • La ventana invisible
  • Libros, libres
  • Manual de Amor (a la Lengua)
  • La hora de la Madonna
  • Cuaderno de Bitácora
  • Una habitación propia
  • Ut Pictura Poesis
  • El lamento de Prometeo
  • E l`altre stelle
  • Poesía Ặntiviral – Acción Poética
  • Sendas Entrópicas
  • El arte de la vida
  • Las palabras del árbol
  • Aforismos
  • Apuntes para Occidente
  • La farmacia de Sócrates
  • Miradas
  • Speculum – Le Miroir des Dames

Robo de sombra [de los Archivos de Claudia Prócula] – José Biedma López

11/07/2018
Robo de sombra [de los Archivos de Claudia Prócula] – José Biedma López

Overview

Robo de sombra [de los Arhivos de Claudia Prócula]

 

*

 

Tras las cortinas

*

 

Estimada doctora:

Mi nombre verdadero es Amalburga de Gante, aunque también me llamaron Amalberga, que significa en germanía “trabajo o defensa”, según unos, o “negligencia”, según otros. Luego, por atracción nominal y moda bizantina, acabaron llamándome Amelia, que en griego significa “la dulce”, o Amalia, “tierna” o “amorosa”. Ni me tengo por dulce ni por amarga, ni me tengo por negligente, tal es la arbitrariedad de los nombres que nos imponen aquellos que nos nacen, nos educan y nos tuercen, o prueban torcernos… Y negligente sería si no le revelase al mundo lo que debo.

Le escribo directamente en la Luz del Padre, desde el recién creado Departamento de Memoria Histórica del Instituto de la Comunión de los Santos (DMH de CSS) antes llamado Seminario de Exaltación Heroica (SEH de CSS). No le mecanoescribo desde el Cielo, sino desde más allá del Cielo, aunque no pueda decirle desde donde, porque ni siquiera es un donde y me está prohibido correr el velo. Como dejó escrito Bernardo de Claraval, doctor Melifluo, en su correspondencia con la profetisa teutónica Hildegarda de Bingen, quien nunca desde la infancia vivió segura ni una hora, la humildad es desprecio del propio prestigio. No me apreciaré, pero tampoco haré hipócrita afectación de humildad como buen publicista, sino defensa de amor propio, que es por donde empieza la caridad, recusando a los soberbios. Así que le recordaré que mi ejemplo, ¡menos mal!, se venera aún en Sajonia como paradigma de santidad, aunque me temo que no tanto como las chuletas de cerdo.

Nací de Zwentilboldo de Lotaringia como noble sobrina de Pipino el Viejo. Y sin proponérmelo, mi discreción y hermosura provocaron la admiración de la corte franca, pero también destilaron la miel que atrajo hacia mí el baboseo de redoblados moscones, entre ellos, el bastardo Carlos Martel, quien quiso rendirme a sus torpes deseos con aún más mostrencas palabras, más parecidas a un balbuceo febril que a un discurso amable. Como sus majaderías, lindantes con lo salaz, ni me conmovieron ni pudieron disminuir un ápice mi seria determinación de servir al Espíritu, el hijo de la concubina Alpaida y de Pipino de Heristal, o sea, el antedicho Carlos Martel, me apaleó, me rompió un brazo y me dislocó el hombro y, convertida su premiosa lujuria en ciega cólera, me habría asesinado si no fuese porque una bandada de gansos salvajes me protegió, me empujó hacia el río y, sin apenas mojarme, me cruzó a ribera segura.

Por ello me otorgaron la palma de mártir, aun sin merecerlo. Repuesta de las heridas causadas por el bárbaro, y a sabiendas de que las cargas del matrimonio y su yugo, por bien doradas y labrado que estén, siempre lastiman, me consagré de religiosa cerca de Lieja, donde cuentan que obré milagros. Es la fe la que mueve montañas y obra prodigios. Si la mía contribuyó a que se asombrara alguno, no lo sé. Ni sé por qué Dios me castigó privándome enseguida de la amorosa amistad de Rigilda, con la que casi fui una, pues se fundían nuestras almas en sus potencias mayores, que son intención y entendimiento, ya que congeniábamos como aceite y miel sobre pan de trigo tostado. Sí alcanzo a saber que allí, tras un año de duelo y luto por la muerte de mi alma gemela, libre de la vanidad de la corte y de la herrumbre de sus vicios, pacificada y purificada mi conciencia por la simplicidad de las costumbres del monasterio y por amenas lecturas cristianas, logré una progresiva e insólita dilatación y claridad de espíritu, hasta entregar mi alma al Padre eterno un diez de julio del 772. Desde entonces invocan mi auxilio aquellos que padecen de dolores de brazos y sufrimiento de hombros. En esto hago lo que puedo, pues incluso en Región de Eternidad el turno para las obras de caridad es limitado y padecemos recortes durante eones.

Se preguntará, querida Claudia, por qué le cuento todo esto… ¿No le parece a usted injustísimo que el nombre de Carlos Martel aparezca en diccionarios, enciclopedias, wikipedias y tratados de historia como santo y seña de un héroe magnífico, rey de Austrasia y Nestria, evangelizador de bárbaros y debelador de musulmanes en Poitiers, mientras que el mío, el nombre de Amalia de Gante o Amalberga, que sufrí víctima de la furia acosadora y violadora de ese bastardo, ni siquiera concurre en muchos santorales, o aparece confundido con el de aquella otra Amalia que Pipino el Breve quiso casar con su hijo Carlos, sí, con ese que luego señalarían Magno y que estableció corte de imperio en Aquisgrán? ¿Hay derecho a una exaltación histórica tan desproporcionada pareja a un olvido tan extremado de lo verdaderamente acontecido? Ni siquiera tuve yo la suerte de Fuscina, hermana de San Avito, Arzobispo de Viena, quien en un famoso Poema coló por su pluma el oro de la virginidad, el pudor, la modestia, la animosidad y demás virtudes de la doncellas que, despreciando el lujo y las vanidades mundanas, se aprestan a servir al Espíritu Santo, coronando con ello la santa devoción de su hermana Fuscina, reconciliando así el honor de la castidad con el canto de las Musas. Tampoco tuve la suerte de que el jesuita Pedro Lamoyne me incluyese en alguno de los tomos de su Galería de Mujeres fuertes, donde opone la gran fuerza de la femenina virtud, ensalzada por Platón, San Ambrosio y San Gregorio, con esa otra fuerza armada y robusta, bestial, menos que subalterna, que se atribuye a los Hércules armados de garrotes y espadones. Siempre acabará siendo efecto del Espíritu Santo su victoria sobre la carne.

Así como hay una Filosofía más agradable y tan útil como la que se oye en las escuelas, hay otra Historia que no se cuenta en ellas, a favor de los mansos y en detrimento de los feroces, olvidada o sumergida en pozo, como tantas veces lo ha sufrido la Verdad… Se ha de saber que los carolingios ni fueron tan heroicos como la historiografía los ha pintado, ni tan cristianos como en ella aparecen, aunque en su momento de máximo poder, eso sí, se hicieron con el control absoluto de la Iglesia de Roma, o sea la de Occidente, que había otra en Constantinopla, más culta y menos bárbara. Comparados con el imperio bizantino al que disputaron fronteras e influencia, los francos vivían como bárbaros de tomo y lomo. ¿Y qué me dice usted de los merovingios, que inventaron un hijo de María Magdalena nacido en Marsella y del que ellos descenderían? ¡Directamente de nuestro Señor! Consulte usted, para más inri, lo del Priorato de Sidón.

No tiene usted más que examinar en sus manuales de historia el terrorismo con el que, en el año de Nuestro Señor de 799, Carlomagno se incorporó Sajonia tras pasar a miles de los habitantes del país a fuego y cuchillo. Un año después de la masacre el Papa le coronó emperador porque no podía hacer otra cosa, avasallado por la fuerza de las armas como se veía, el pobre. Con razón Constantinopla consideró a Carlos un usurpador. Y menos mal que los hispanos le pararon los pies en Roncesvalles, destruyendo su retaguardia tras intentar aquél conquistar Zaragoza.

Es verdad que el emperador de la barba florida, hijo de Berta llamada la del Gran Pie pues nació con un pie siete veces más grande que el otro, contrató a los sabios Alcuino de York, Pablo Diácono y Pedro de Pisa para dar algo de lustre a su corte bárbara, para “darse pisto” –como se dice ahora- financiando su Escuela Palatina. Tuvo su mérito, desde luego, y padeció una digna nostalgia de los estudios clásicos y las humanidades, reconozcámoslo, pero él mismo no los había disfrutado, sublimaba lo que desconocía casi por completo, dominaba pocas letras, ¡en griego, ni pasó del alfabeto!

Se dice que los paladines carolingios veían a enormes distancias para distinguir si lo que volaba en el horizonte era milano o águila. ¡Grandes aptitudes evangélicas! Pero al águila de San Juan, el discípulo amado, ni la vislumbraban. Lo cierto es que eran supersticiosos y miedosos, como cachorros de fieras nórdicas criados en cavernas y bajo selvas oscuras. Para que usted se los imagine, querida Claudia, le diré que temían sobre todo cuatro cosas: al canto de las sirenas, al veneno de la serpiente y al aliento del dragón, pero, más que nada, al robo de la sombra personal por los demonios subterráneos.

Cuando los doce pares llegaron a la ribera ligur donde el Ródano muere, temiendo el canto de las sirenas mediterráneas se taponaron como Ulises los oídos con cera. Los más temerarios y desvergonzados, locos por gozar delicada carne submarina, se ciñeron la cintura con muérdago y protegieron sus genitales con tintura de ámbar, ya que creían que eran estas partes blandas las que las cantantes marinas gustan morder hasta desangrar por allí a sus amantes.

Pero el más estúpido de los terrores de los carolingios era el temor al robo de la sombra por los íncubos o súcubos que ellos llamaban “coboldos”. La medicina contra este presunto expolio consistía en alimentar a la sombra desde el nacimiento del héroe con líquidos estimulantes para que la sombra padeciera insomnio crónico. Estos excitantes se elaboraban con ojo de liebre, sesos de nutria y ceniza de hogueras ardidas en la noche de San Juan, todo pasado por rayos de sol reflejados en el espejo de bronce que vio nacer al ídolo germánico Odín, espejo que luego cristianizaron diciendo que había visto la venida al mundo de San Juan Bautista.

Ya nota usted que estos “fundadores de Europa” quedaron campeones…, ¡pero en violencias arbitrarias y maltrato de género! Y también maltrato doméstico en general, todo hay que decirlo…, Plectruda, sin ir más lejos, la legítima de Pipino de Heristal, encarceló a mi abusador, Carlos Martel, en cuanto murió su marido, aunque no le sirvió de mucho…, aquellos tipos fueron invencibles como digo en supersticiones, simulaciones y fraudes; y sus mujeres, puestas a ser bárbaras, ambiciosas y vengativas, ¡eran mejores!

Le apunto todo esto para que, fiada al porvenir de sus archivos, donde convenga conste. Pues yo no temí por esta causa, pero me robaron la sombra.

AMALIA DE GANTE, considerada santa por la Iglesia Católica, quien, por lo menos, me recuerda cada 10 de junio, aunque no todos los años ni en todas partes.

***

No conservamos respuesta a esta epístola compuesta en la luz por Santa Amalburga de Gante, también llamada Santa Amalia. Quizá la doctora Claudia consideró que no requería respuesta alguna un testimonio existencial tan edificante. Aunque, segura de su valor intrahistórico, lo atesoró en su archivo en lugar preferente. Al principio de la A.

Su albacea y amigo Lope

Por la trascripción, J. Biedma L.,

para La Caja del Entomólogo del Café Montaigne.

La Asperilla, julio 2018

*

_____

Nota

https://www.amazon.com/-/e/B00DZLV35M

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=1636897

Categories: La Caja del Entomólogo

Related Articles

El Barón Bermejo [Jornada LXI. <strong>Metamorfosis de Álex</strong>] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada LXI. Metamorfosis de Álex] – José Biedma López

De los archivos de Claudia Prócula – José Biedma López

De los archivos de Claudia Prócula – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XIII: Macrinus y Akiko] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XIII: Macrinus y Akiko] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Séptima Jornada: Sacramentos de Atalanta] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Séptima Jornada: Sacramentos de Atalanta] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XLII. Mar Ilusionante] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XLII. Mar Ilusionante] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada LVII. Puente y corriente] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada LVII. Puente y corriente] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XXIV. Giován y la flor carnívora] – José Biedma López

El Barón Bermejo [Jornada XXIV. Giován y la flor carnívora] – José Biedma López

De los Archivos de Claudia Prócula [Directorio Tomando en paz la luna] – Jacinto – José Biedma López

De los Archivos de Claudia Prócula [Directorio Tomando en paz la luna] – Jacinto – José Biedma López

La mirada de Ilsa Lund

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/La-mirada-de-Ilsa-Lund-convert-video-online.com-1.mp4

Dancing in the Dark – Cyd Charisse & Fred Astaire [The Band Wagon – 1956]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Dancing-in-the-Dark-Cyd-Charisse-Fred-Astaire-The-Band-Wagon-1956.mp4

Gene Kelly – I Got Rhythm – [An American in Paris – Vincente Minnelli, 1951]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Gene-Kelly-I-Got-Rhythm-An-American-in-Paris-Vincente-Minnelli-1951.mp4

Gene Kelly & Cyd Charisse [An American in Paris – Vincente Minnelli, 1951]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Gene-Kelly-Cyd-Charisse-An-American-in-Paris-Vincente-Minnelli-1951.mp4

Fred Astaire & Rita Hayworth – [You`ll Never Get Rich – Sidney Lanfield, 1941]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Fred-Astaire-Rita-Hayworth-Youll-Never-Get-Rich-Sidney-Lanfield-1941-II.mp4

Claudio Monteverdi – Si dolce è’l tormento – Rolando Villazón – Le Concert d’Astree – Emmanuelle Haïm – Festival de Saint-Denis – Paris – 2008

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Claudio-Monteverdi-Si-dolce-èl-tormento-Rolando-Villazón-Le-Concert-dAstree-Emmanuelle-Haïm-Festival-de-Saint-Denis-Paris-2008.mp4

Vincenzo Bellini – La sonnambula – Ah, non credea mirarti [II, 2] – Maria Callas – Orchestre National de l’ORTF – Georges Prêtre – 1965

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Vincenzo-Bellini-La-sonnambula-Ah-non-credea-mirarti-II-2-Maria-Callas-Orchestre-National-de-lORTF-Georges-Prêtre-1965.mp4

Gene Kelly & Leslie Caron – Our Love is Here to Stay – [An American in Paris – Vincente Minnelli, 1951]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Gene-Kelly-Leslie-Caron-Our-Love-is-Here-to-Stay-An-American-in-Paris-Vincente-Minnelli-1951.mp4

Lover Man – Sarah Vaughan [Amsterdam, 1958]

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Lover-Man-Sarah-Vaughan-Amsterdam-1958.mp4

Charade [Stanley Donen, 1963] – Opening Titles Sequence – Diseñada por Maurice Binder

https://cafemontaigne.com/wp-content/uploads/Charade-Stanley-Donen-1963-Opening-Titles-Sequence-Diseñada-por-Maurice-Binder.mp4

Atlas de Imágenes – Imágenes de un atlas de afectos y pensamiento

Esperando a Godot/ En attendant Godot/ Waiting for Godot
Das scheint irgendwelche transzendentale Schema zu übertreffen!
Ceci est une pipe
Yayoi Kusama Work – Lights
Samuel Beckett attend toujours
Wiitgenstein`s Ladder

Kure – Caligrafía de Teresa Herrero. Poesía Hiperión.
Yayoi Kusama Work – Mirrors
La rosa de Fibonacci
Claudio Monteverdi
Kepler Poliédrico
Take the Col Train

Ceci n`est pas une pipe
I KANT LOVE
El amor platónico de Kepler
Φιλοσοφία
Arcángel Gabriel – Detalle de La Anunciación – Leonardo da Vinci
La tempestad – Giorgione

Michelangiolo
Armonía – La danza de las esferas
L`Annunciazione – Antonello da Messina
Tommaso di Ser Giovanni di Simone Cassai Detto Il Masaccio

Freuds Diwan

Ha ocurrido un error que, probablemente, implique que se ha caído el feed. Prueba de nuevo más tarde.

Feed RSS: La mano del extranjero La mano del extranjero

  • En Corsario Rojo: Sergio Leone, érase una vez el cine
    La revista argentina Corsario Rojo, cuyos artículos se descargan en pdf y pueden guardarse convenientemente, acaba de publicar, dentro de su sección bellamente titulada Mar de los Sargazos, un artículo mío sobre las tres películas que justifican el prestigio actual … Seguir leyendo →

Feed RSS: La Hora Azul La Hora Azul

  • INVESTIGANDO A LORCA
     EL HOMBRE QUE DELATÓ A LORCA FERNANDO DE VILLENA BAKER ST. EDICIONES, 2026 Novela ya publicada en 2002, esta es una segunda edición.  El autor, probablemente recordando sus años de estudiante, y sus amigos de juventud, se sumerge en el mundo de los últimos años sesenta en Granada. Un grupo de estudiantes —poco estudiosos más […]

Feed RSS: The New Yorker The New Yorker

  • “D’Angelo in Starlight,” by Ishion Hutchinson
    “Good God, the devil is up to his old tricks.”

Feed RSS: Granta Granta

Feed RSS: The Architectural Review The Architectural Review

Feed RSS: Nature Nature

  • AI bots are flooding researchers with requests for money and time
    Nature, Published online: 25 September 2026; doi:10.1038/d41586-026-03005-2Many scientists use artificial intelligence in their work, but agents are increasingly soliciting researchers for collaborations.

Feed RSS: Scientific American Scientific American

Feed RSS: National Geographic National Geographic

Feed RSS: El Blog de A. J. Quesada El Blog de A. J. Quesada

  • "PERO A TU LADO"
    He muerto y he resucitadoCon mis cenizas un árbol he plantadoSu fruto ha dado y desde hoy algo ha empezadoHe roto todos mis poemasLos de tristezas y de penasLo he pensado y hoy sin dudar, vuelvo a tu ladoAyúdame y te habré ayudadoQue hoy he soñado en otra vidaEn otro mundo, pero a tu ladoYa […]

Feed RSS: A PIE DE CLÁSICO A PIE DE CLÁSICO

  • ARTE Y MORAL. LO SUBLIME Y LO TRÁGICO
    Ombligos de Venus (Este artículo recoge algunas ideas de la filósofa Iris Murdoch (1919-1999) sobre la relación entre lo bello, lo sublime y lo bueno, es decir sobre la compleja relación entre arte y moral)Es muy difícil, si no imposible, separar por completo lo ético de lo estético. “¡Eso está bonico!” --exclama la vecina cuando ve […]

Feed RSS: SIGNAMEMENTO SIGNAMEMENTO

  • PAÍS DE VICEVERSAS
    Sobre la fina sátira de Julio Camba  Es una pena que contemos en España con tan pocos literatos de buen humor, literatos de sal fina, no se sal gorda, y eso que el Quijote, por mucho que se lo quiera y pueda hipostasiar metafísicamente, fue sobre todo un libro para reír y para burlarse del […]

Feed RSS: Blog de Luis Roca Jusmet Blog de Luis Roca Jusmet

  • FENOMENOLOGÍA DEL TIEMPO
     Luis Roca Jusmet Aristóteles definía el tiempo como la medida del cambio. En China, en cambio, entienden toda la realidad como un proceso de transformaciones, no tienen un ideograma que signifique tiempo, ni tampoco tiempos verbales. Pero si tenían formas mecánicas de medir el tiempo. La diferencia es que en China no se da un sentido […]

Feed RSS: Luis Roca Jusmet: la actualidad de la Filosofía [Canal de YouTube] Luis Roca Jusmet: la actualidad de la Filosofía [Canal de YouTube]

  • Schopenhauer : El mundo como voluntad y representación

Feed RSS: El Blog de Josefina Martos Peregrín El Blog de Josefina Martos Peregrín

  • Cortijo del Fraile, Níjar (Almería). Aproximación y esperanza. (Segunda parte: Blanco y negro)

Feed RSS: PENSIÓN ULISES PENSIÓN ULISES

  • LA AUSENTE
     Foto: J. X.Será él quien arrastrará los restos de la alegría i todo el dolor de ella. Doble dolor, embutido en un saco viejo y descosido, cargado a la espalda, como misterio de amor. Arrastrará los pies por senderos prohibidos, rozando el abismo. Si la vida o el deseo le separan del interior del nombre […]

Feed RSS: Frontera D Frontera D

  • ‘Sinfónico 02’, lo viejo, lo nuevo y lo fresco
    Segundo programa de Kent Nagano dirigiendo a la Orquesta y Coros Nacionales de España (OCNE) en el Auditorio Nacional de Música. Entradas agotadas, aunque el huracán comunicativo de su primer concierto ya había pasado. Esta vez, la invitación era a escuchar tres piezas de tres compositores distintos: Sibelius, Nuria Giménez-Comas y Beethoven, y no el […]

Meta

  • Acceder
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.org

ÍNDICE

Buscar

© 2017 Copyright Novomag theme. All Rights reserved.
Designed by Orange Themes Theme by Orane-Themes.com.

  • Artes Escénicas
  • Artes Plásticas
  • Ciencia
  • Cinematografía
  • Crítica Literaria
  • Filosofía
  • Historia
  • Literatura
  • Música
  • Aviso Legal
  • Acerca de nosotros
  • ISSN
  Close Window

Loading, Please Wait!

This may take a second or two. Loading